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Caprabo impulsa la economía circular con una campaña de microdonativos para aprovechar los frutos de árboles urbanos

La cadena activa una nueva edición de Céntimos Solidarios para apoyar a la Fundació Espigoladors y su proyecto Urban(eat)a, una iniciativa que transforma frutas procedentes del arbolado urbano en productos alimentarios con valor social y ambiental.

Caprabo ha puesto en marcha durante el mes de junio una nueva campaña de su programa Céntimos Solidarios destinada a respaldar el proyecto Urban(eat)a: Ciudades Comestibles, impulsado por la Fundació Espigoladors. La iniciativa busca dar una segunda vida a los frutos procedentes del arbolado urbano mediante su recolección, transformación y aprovechamiento alimentario, evitando que terminen convertidos en residuos.

La acción se enmarca en la estrategia de sostenibilidad y compromiso social de la cadena de supermercados, que permitirá a sus clientes realizar microdonativos voluntarios en el momento del pago de sus compras, tanto en tienda física como a través del canal online.

Con este proyecto, Caprabo vuelve a vincular su programa solidario a iniciativas relacionadas con la lucha contra el desperdicio alimentario, una de las prioridades crecientes dentro de las políticas ESG de las empresas de distribución alimentaria.

Del árbol urbano a nuevos productos alimentarios

Urban(eat)a plantea una visión innovadora del aprovechamiento alimentario en entornos urbanos. La iniciativa parte de una realidad habitual en muchas ciudades: la existencia de árboles frutales cuyos frutos, pese a ser aptos para el consumo, suelen acabar en el suelo sin ningún uso alimentario.

Para revertir esta situación, la Fundació Espigoladors organiza actividades de recolección en colaboración con ayuntamientos, entidades sociales y ciudadanía. Los frutos recuperados son posteriormente transformados en nuevos productos alimentarios a través del obrador de inclusión laboral es im-perfect® o mediante industrias especializadas.

Entre los ejemplos más habituales se encuentran la elaboración de mermeladas a partir de naranjas amargas y limones o la producción de aceite de oliva virgen extra procedente de aceitunas recolectadas en espacios urbanos. Todo el proceso se realiza bajo controles analíticos que garantizan la seguridad alimentaria antes y después de la transformación.

Los productos resultantes se destinan posteriormente a la ciudadanía, a entidades sociales o a administraciones públicas locales, generando un impacto positivo tanto desde el punto de vista ambiental como social.

Un proyecto con impacto en sostenibilidad y cohesión social

Más allá de la recuperación de alimentos, Urban(eat)a incorpora una importante dimensión educativa y comunitaria. El proyecto desarrolla talleres, actividades formativas y sesiones de cocina de aprovechamiento dirigidas a centros educativos, asociaciones, colectivos vecinales y entidades sociales.

La iniciativa busca sensibilizar sobre la prevención del desperdicio alimentario y promover una gestión más eficiente de los recursos disponibles en las ciudades, alineándose con los principios de la economía circular y los nuevos modelos de sistemas alimentarios sostenibles.

Además, el programa favorece la participación de personas en situación de vulnerabilidad, tanto en las actividades de recolección como en los procesos de transformación, contribuyendo a la generación de oportunidades de inclusión social y laboral.

Céntimos Solidarios, una herramienta de impacto social

La campaña se desarrolla a través de Céntimos Solidarios, una iniciativa consolidada dentro de la estrategia de acción social de Caprabo. El programa permite a los clientes realizar pequeñas aportaciones económicas de forma voluntaria y confidencial al finalizar sus compras mediante tarjeta o dispositivos móviles, además de ofrecer la posibilidad de colaborar a través del canal digital.

Gracias a este modelo de microdonaciones, la compañía ha respaldado durante los últimos años numerosos proyectos vinculados a la salud, la inclusión social, la investigación y la sostenibilidad.

La distribución refuerza su compromiso con la lucha contra el desperdicio alimentario

La colaboración entre Caprabo y la Fundació Espigoladors refleja una tendencia cada vez más extendida en el sector de la distribución: el impulso de iniciativas que combinan sostenibilidad, aprovechamiento alimentario e impacto social.

En un contexto en el que la reducción del desperdicio se ha convertido en una prioridad para fabricantes, distribuidores y administraciones públicas, proyectos como Urban(eat)a muestran nuevas vías para revalorizar recursos alimentarios infrautilizados y generar beneficios para las comunidades locales.

Para Caprabo, la iniciativa encaja además con su estrategia de proximidad y creación de valor compartido, reforzando el vínculo entre la actividad comercial y el desarrollo sostenible de los territorios en los que opera.