Diez años de brasas, carne y cultura brasileña en pleno auge de la gastronomía brasileña en España El restaurante pionero de Malasaña, que abrió sus puertas en 2017 cuando la cocina brasileña todavía era una rareza en la capital, prepara nuevas aperturas tras consolidarse como uno de los grandes referentes de la auténtica churrasquería brasileña en Madrid
Hace diez años, cuando el concepto de rodizio brasileño todavía era prácticamente desconocido para gran parte del público madrileño, Los Espetinhos abrió discretamente sus puertas en el barrio de Malasaña con una propuesta basada en el fuego, el carbón y la auténtica tradición del espeto corrido brasileño. Una década después, el restaurante celebra su décimo aniversario convertido en uno de los proyectos pioneros que ayudaron a introducir y sofisticar la cocina brasileña en Madrid.
Lo que comenzó como un restaurante independiente inspirado en la cultura del sur de Brasil se ha transformado en un concepto consolidado que hoy cuenta con dos locales en Madrid —Malasaña y Chueca— y que ya trabaja en futuras aperturas dentro de la ciudad. Todo ello en un momento especialmente dulce para la gastronomía brasileña en España, donde el interés por la cocina al carbón, los cortes premium y las experiencias gastronómicas latinoamericanas no ha dejado de crecer en los últimos años.
Pero mucho antes de que la cocina brasileña comenzara a popularizarse en España, Los Espetinhos apostó por un modelo distinto dentro del universo de las churrasquerías. El restaurante decidió alejarse del formato de buffet tradicional para centrarse en la calidad de las carnes, el fuego de carbón y una experiencia gastronómica más cuidada y auténtica.
La propuesta gastronómica gira alrededor del servicio continuo de carnes cocinadas al carbón y servidas en espada siguiendo la tradición de las churrascarías del sur de Brasil. Entre los cortes más representativos destacan la picanha, considerada la gran joya de la parrilla brasileña por su jugosidad y capa de grasa infiltrada; la maminha; el cordero al carbón o el exclusivo cupim, uno de los grandes iconos gastronómicos de Brasil y una rareza prácticamente imposible de encontrar en Europa.
El cupim procede de la joroba de la vaca cebú, una variedad bovina muy popular en Brasil que prácticamente no existe en el continente europeo. En Los Espetinhos se cocina lentamente durante seis horas al carbón para lograr una textura extremadamente melosa y un sabor profundo que lo ha convertido en una de las carnes más especiales y diferenciales de la casa.
Otro de los emblemas gastronómicos del restaurante son los tradicionales corazones de pollo, uno de los grandes clásicos del rodizio brasileño y un producto muy valorado por el público brasileño por su intensidad y sabor.
La propuesta se completa con costillas cocinadas lentamente sobre brasas, entraña marinada, pollo especiado y salchichas artesanales brasileñas, además de una selección de entrantes típicos que forman parte esencial de la cultura popular gastronómica brasileña. Entre ellos destacan el pão de queijo recién horneado, las coxinhas, los kibes o las auténticas empanadas brasileñas de carne.
Para quienes buscan alternativas al rodizio tradicional, la carta incorpora también platos muy representativos de la cocina brasileña como la Moqueca Bahiana de langostinos con leche de coco o el pulpo a la brasa acompañado de banana doçe.
Los postres, elaborados artesanalmente cada día, se han convertido también en una de las señas de identidad de la casa. Entre ellos destacan el Quindim, los Brigadeiros con Beijinho Doçe, el Pavé o la mousse de maracuyá, todos realizados de forma completamente natural y siguiendo recetas tradicionales brasileñas.
La carta incorpora además una fuerte presencia de la coctelería brasileña, donde las diferentes versiones de la caipiriña conviven con propuestas tropicales inspiradas en la cultura carioca.
En estos diez años, Los Espetinhos ha sido además uno de los responsables de introducir en Madrid una nueva cultura gastronómica alrededor de la carne brasileña y de términos que hace apenas una década resultaban casi desconocidos para gran parte del consumidor español. Hoy conceptos como picanha, caipiriña, pão de queijo o cupim forman parte cada vez más del vocabulario gastronómico urbano y reflejan el creciente interés por una cocina que mezcla producto, fuego y experiencia.
El éxito del restaurante confirma también la evolución del consumidor madrileño hacia propuestas cada vez más experienciales y visuales, donde la gastronomía se convierte en un elemento de ocio y socialización. Un fenómeno especialmente visible en redes sociales y formatos audiovisuales donde el espectáculo del rodizio, las brasas y el servicio en espada han encontrado un enorme potencial visual.
Uno de los aspectos que más definen la filosofía del proyecto es su voluntad de democratizar la alta calidad de la carne brasileña manteniendo un ticket medio muy competitivo. Lejos de apostar por fórmulas centradas en grandes buffets o exceso de entrantes, Los Espetinhos defiende una propuesta enfocada en el producto y en ofrecer algunas de las carnes más valoradas del rodizio brasileño a un precio accesible.
Detrás del proyecto existe además una profunda conexión personal del fundador de Los Espetinhos, Javier Quintas Melero, con Brasil y una larga experiencia en el universo de la carne y la restauración, elementos que han servido de inspiración para trasladar a Madrid el espíritu auténtico y alegre del rodizio brasileño.
Tras consolidar sus dos establecimientos actuales, el grupo ya trabaja en nuevas aperturas en Madrid y en el lanzamiento de un servicio de delivery con una carta más reducida pero muy representativa de su identidad gastronómica.
Los Espetinhos Chueca, calle Gravinia 17 Madrid
Los Espetinhos Malasaña, calle San Bernardo 85 Madrid

