El retailer británico apunta un incremento de su facturación en torno al 3,3% respecto al mismo periodo del ejercicio precedente, alcanzando los 27.680 millones de euros. El crecimiento en términos comparables avanzó un 1% y el beneficio operativo se situó en 584,2 millones de euros.
Resultados esperanzadores para el grupo Tesco durante su primer semestre, concluido el pasado mes de agosto. El grupo de distribución británico alcanzó una facturación de 27.680 millones de euros, un 3,3% más que en el mismo periodo del año anterior. En términos comparables, el crecimiento se situó en un 1%, impulsado principalmente por los mercados del Reino Unido (+0,6%) y el comercio exterior (+2,6%). En Europa, el incremento ‘like-for-like’ se situó en el 2% y en Asia, en un 3,2%.
El consejero delegado de la compañía, Dave Lewis, destacó que “hemos registrado un sólido progreso en la primera mitad del año, con ventas comparables positivas en todas las áreas del grupo, gracias a la reinversión que hemos hecho en nuestra oferta al cliente, al tiempo que hemos reconstruido la rentabilidad de una manera sostenible”. Según Lewis, Tesco ha mejorado sus precios, que han caído un 6% durante los dos últimos años, así como la disponibilidad de surtido y su servicio, con gran importancia de sus marcas de productos frescos.
Por otra parte, el beneficio operativo alcanzó los 584,2 millones de euros, creciendo un 38,4%, aunque el beneficio antes de impuestos cae un 28,3%, hasta los 80,5 millones de euros.

