La panadería artesana y la cervecera craft se unen en una acción especial que combina los nuevos PICS de Turris con una cerveza Bailandera Edición Limitada San Isidro.
Turris, la panadería artesana fundada por el maestro panadero Xavier Barriga, presenta una colaboración muy especial con Cerveza Bailandera para celebrar las Fiestas de San Isidro. Dos marcas comprometidas con lo artesanal y el buen hacer se unen para rendir homenaje al ritual más castizo: el aperitivo.
Cerveza Bailandera es una cervecera independiente elaborada en Madrid, conocida por su apuesta por la producción local el cuidado en los procesos y el respeto por la tradición cervecera, con un enfoque contemporáneo y creativo. Una marca con identidad propia, reconocible por su calidad y su personalidad.
Ambas comparten una misma manera de entender el producto: respeto por el tiempo, amor por los ingredientes honestos y arraigo con el territorio. Esta colaboración une pan y cerveza desde la autenticidad, el oficio y la celebración de la cultura popular madrileña.
El aperitivo de verdad, con Turris y Bailandera
Del 4 al 31 de mayo, por la compra de dos bolsas de PICS, los nuevos snacks salados de Turris, los clientes recibirán una cerveza Bailandera Edición Limitada San Isidro de regalo. Una forma sencilla y sabrosa de disfrutar del aperitivo como manda la tradición: con buen pan, buena cerveza y ganas de celebrar.
Los PICS: la nueva gama de snacks artesanos
Los PICS son pequeños bastoncitos de pan, snacks salados de Turris, sabrosos y versátiles, ideales para compartir y acompañar, disponibles en tres sabores: aceitunas de Kalamata, con un toque intenso y mediterráneo; queso, con un sabor suave; y sésamo, con un punto tostado y aromático.
Una propuesta pensada para el disfrute cotidiano, con el sello de calidad y elaboración artesana que define a Turris.
Dulces tradicionales por San Isidro
Además, Turris recupera los clásicos imprescindibles de estas fechas con los sabores más castizos de Madrid: la rosquilla tonta, la más clásica; la rosquilla lista, cubierta con un glaseado de huevo y azúcar; la rosquilla de limón, con un toque cítrico; y la rosquilla de chocolate, con cobertura de chocolate.
Y como cada año, vuelve también el Garrote de San Isidro, una barra en forma de garrote elaborada con harina de trigo, higos secos macerados en anís y ajonjolí, cubierta con salvado. Un producto lleno de historia y sabor artesanal.

