Acuerdo con Fundación ONCE de Atención a Personas con Sordoceguera para proyectos de inclusión sociolaboral
Fundación ONCE para la Atención de Personas con Sordoceguera (FOAPS) y Cantabria Conservas Artesanas S.L., El Pescador de Cantabria han firmado un convenio específico de colaboración para poner en marcha una iniciativa solidaria que transformará la venta de productos de la firma cántabra en apoyo directo a personas con sordoceguera.
Gracias a este acuerdo, la empresa especializada en anchoas destinará 0,20 euros por cada unidad vendida a FOAPS, a través de venta telefónica, con el objetivo de impulsar proyectos dirigidos a mejorar la calidad de vida de las personas con sordoceguera y la de sus familias, con especial atención al ámbito sociolaboral.
La alianza supone un paso más en la suma de esfuerzos entre el tejido empresarial y el tercer sector para dar respuesta a una realidad poco visibilizada, pero que exige apoyos especializados, acompañamiento y oportunidades reales de inclusión. En este caso, además, lo hace a través de un gesto cotidiano y cercano para la ciudadanía: la compra de un producto.
FOAPS, fundación promovida por la ONCE y constituida en 2007, tiene como finalidad desarrollar programas de atención a las necesidades específicas de las personas con sordoceguera, prestando una atención especial a áreas clave como la educación, el empleo, la autonomía personal y la participación social. Este nuevo acuerdo permitirá seguir reforzando esa labor con nuevos recursos y apoyos.
La colaboración contempla que El Pescador de Cantabria ponga a disposición de esta acción solidaria sus productos y canales de comercialización, mientras que FOAPS difundirá la iniciativa entre sus entidades y destinará los fondos obtenidos a proyectos vinculados con la mejora de la inclusión y el desarrollo de las personas con sordoceguera.
Con este convenio, ambas entidades subrayan también el valor de las alianzas con impacto social, capaces de conectar la actividad económica con un compromiso tangible con las personas. Se trata de una colaboración que une empresa, solidaridad y responsabilidad social en favor de un colectivo que necesita respuestas adaptadas y una mirada más presente en la agenda pública.
La iniciativa tendrá una vigencia inicial de cinco meses (desde el 1 de mayo al 30 de septiembre de 2026), con posibilidad de prórroga expresa, y nace con la voluntad de convertir la colaboración en una herramienta útil, eficaz y sostenible para seguir avanzando en la inclusión de las personas con sordoceguera.
De este modo, FOAPS continúa tejiendo nuevas complicidades para avanzar en su misión de apoyar a las personas con sordoceguera en su desarrollo humano, social e intelectual, y de contribuir a que ellas y sus familias cuenten con más oportunidades, más recursos y una mejor calidad de vida.

