La cadena de distribución discounter pisa el acelerador en su estrategia de crecimiento en el Reino Unido, donde tiene previsto crear 5.000 empleos y abrirá su nueva sede, con una inversión prevista de 83,4 millones de euros.
La enseña Lidl apuesta por el mercado británico, con el anuncio de la apertura de su nueva sede en Londres y la previsión de inaugurar hasta 250 establecimientos en la capital británica, para lo que invertirá 1.785 millones de euros durante los próximos tres años.
Además, la compañía ya ha recibido la autorizacion para comenzar la construcción de su nueva sede en Tolworth, al suroeste de Londres, que contará con 22.300 metros cuadrados de superficie y 450 empleados, que se trasladarán desde sus oficinas actuales en Wimbledom. Según Ingo Fischer, responsable de Lidl en Reino Unido, “nuestra nueva sede no sólo supone una inversión en infraestructuras y fuerza de trabajo, sino que también destaca nuestras grandes ambiciones de inversión en Londres para continuar con la increible experiencia de crecimiento en Reino Unido”.
Actualmente, Lidl emplea a 19.000 personas en Reino Unido.

