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El grupo Sainsbury sigue sufriendo las consecuencias de la guerra de precios

La cadena redujo sus ventas durante el pasado ejercicio, en medio de una fuerte competencia. Los mejores resultados los registró en los canales de venta online y de conveniencia. También tuvieron una evolución positiva el negocio textil y el noon food.

El grupo Sainsbury presenta sus resultados anuales, que reflejan unas ventas de 25.800 millones de libras. La cadena sigue sufriendo el impacto de la guerra de precios, retrocediendo tanto en ventas totales, un 1,1% menos que en 2014, como comparables, un 0,9% menos. Los mejores resultados los registraron el canal online, la línea de tiendas de conveniencia, que creció un 9%; el negocio textil, cuyas ventas aumentaron un 8,5%; y el noon food, con un crecimiento del 3,5%.

Durante el presente año, se avanzará en la implantación de su estrategia de precios bajos, eliminando las promociones, y reforzando sus marcas de distribución. Entre los nuevos proyectos, destaca la reciente compra de las tiendas Argos. La cadena ha anunciado que su intención es implantar pequeñas tiendas Argos en los grandes supermercados, si bien no descartan el cierre de parte de esos establecimientos, centrándose en el negocio online.

Según el CEO del grupo, 2016 será “otro año duro para los supermercados”. A pesar de que los consumidores han aumentado su presupuesto para productos de gran consumo, en opinión del directivo, la guerra de precios impide que ésto se traduzca en un crecimiento de ventas, con una fuerte competencia además por parte de los discounters alemanes, como Lidl y Aldi.

Ayer el tercer distribuidor del país presentaba sus resultados anuales, sin demasiadas sorpresas. La cadena ha alcanzado este año unas ventas de £25.800 millones, y han reducido los beneficios en un 14%. Pierden ventas (-1.1% en ventas totales, y -0.9% en ventas comparables), siguen sufriendo el impacto de la guerra de precios, y el non-food es el negocio que les da más alegrías.