A pesar de haber realizado importantes inversiones en nuestro país, por valor de hasta 500 millones de euros, Aldi continúa sin obtener beneficios y continúa situado a la cola de los 20 primeros operadores del mercado nacional de la distribución, con una cuota del 0,9% de las ventas del sector.
La cadena discounter ha inverido cerca de 500 millones en España, pero aún sigue sin obtener el beneficio previsto. Con una red de 252 tiendas y 248.000 metros cuadrados de sala comercial conjunta, Aldi se sitúa a la cola de las 20 primeras enseñas españolas de supermercados, con 600 millones en ventas facturados en 2016, -según estimaciones de los expertos, ya que la compañía no ha facilitado datos económicos sobre su último ejercicio fiscal- y una cuota de mercado del 0,9%. Su principal competidor dentro del sector discount, Lidl, duplica la facturación de Aldi y en el caso de Mercadona, su facturación es cuatro veces mayor.
Sus ventas por metro cuadrado se sitúan así en 2.262 euros, muy lejos de los 4.000 euros por metro cuadrado que los expertos consideran óptimos para conseguir beneficios dentro del retail.
Esta situación contrasta con los buenos resultados obtenidos en otros mercados, como Reino Unido, donde Aldi cuenta con una cuota del 7% del mercado de la distribución.
Sin embargo, en España, a pesar de haber ampliado su capital en 10 millones, hasta los 480 -17 ampliaciones de capital en una década- para ampliar su red de tiendas, las ganancias no llegan. Durante 2016s, Aldi ha acometido aperturas en Barcelona, Alcobendas, Alcorcón, Argüelles, Aspe, Bilbao, Sant Cugat, Santander, Fuengirola y Andujar. En lo que va de año, Aldi no ha levantado el pie del acelerador en su política de expansión, con inauguraciones de nuevos centros en Plasensia, Cerceda, Zaidín, Vila-Seca, Algeciras y San Lucas de Barrameda.
Este plan de expansión, impulsado principalmente durante los últimos cinco años, tiene como objetivo aumentar el número de tiendas y sala comercial, en especial en la Comunidad de Madrid.

