Jerónimo Martins e Intermarché negocian la compra de activos de la cadena portuguesa
La puesta a la venta de la cadena local Alisuper, que fue rescatada de la quiebra hace tres años por Nogueira, tiene que ver con su permanente inestabilidad financiera y está propiciando negociaciones con los gigantes de la distribución lusa, como es el caso del grupo Jerónimo Martins, propietario de la enseña Pingo Doce, interesado en la adquisición de algunos de sus establecimientos.
De momento, Alisuper ya ha firmado un acuerdo con el grupo Os Mosqueteiros (Intermarché) para venderle nueve tiendas en el Algarve, en los municipios de Albufeira, Alvor, Aljezur, Loulé, Quarteira y Sagres, por un importe de cinco millones de euros.
A la espera de recibir el visto bueno de las autoridades de competencia de Portugal, Carlos Almeida, administrador de Intermarché afirma que con esta operación esperan “triplicar los ingresos de estos supermercados, así como mantener el empleo de los 51 trabajadores en plantilla”, al tiempo que ha informado sobre la posibilidad de contratar a 91 personas más a largo plazo, como parte del plan del grupo de poner en marcha 63 nuevos puntos de venta antes de 2020. Para este 2015, el grupo se ha marcado como objetivo alcanzar las 295 tiendas operativas, con lo que lograría una cuota de mercado del 13,5% en Portugal.

