Font Vella, junto con la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha y la Asociación Micorriza, ha culminado el diagnóstico más exhaustivo realizado hasta la fecha sobre el bosque de ribera del río Dulce, un proyecto que servirá de base para ejecutar durante los próximos dos años un plan de restauración ecológica en uno de los espacios naturales de mayor valor ambiental de España.
La iniciativa constituye un nuevo paso dentro de la estrategia de sostenibilidad de la marca de agua mineral natural de Danone Iberia, que desde hace años desarrolla proyectos de conservación en los entornos donde se ubican sus manantiales, con el objetivo de proteger los recursos hídricos y reforzar la biodiversidad.
El estudio, presentado en el Centro de Interpretación de Pelegrina (Guadalajara), ha permitido analizar más de 40 kilómetros de vegetación en ambas orillas del río Dulce, inventariando un total de 516 áreas homogéneas de vegetación sobre una superficie de 595,84 hectáreas distribuidas entre los municipios de Saúca, Sigüenza y Mandayona.
Los resultados del diagnóstico muestran un amplio potencial de mejora del ecosistema. Según el inventario realizado por la Asociación Micorriza, el 90,83% de la superficie analizada presenta posibilidades de restauración, lo que ha permitido definir un plan de actuación priorizando las zonas con mayor necesidad de intervención.
Las actuaciones previstas contemplan la restauración de 2,06 kilómetros de cauce —equivalentes a 4,12 kilómetros de ribera— mediante la plantación de al menos 1.000 estaquillas y 75 árboles pertenecientes a un mínimo de cinco especies autóctonas. El proyecto también prevé sustituir progresivamente plantaciones de chopos de carácter comercial por vegetación propia del bosque de ribera, favoreciendo la recuperación del ecosistema y mejorando su resiliencia.
La intervención adquiere una especial relevancia por desarrollarse en un enclave que reúne tres figuras de protección ambiental: Parque Natural, Red Natura 2000 y Zona de Especial Conservación y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEC-ZEPA), lo que convierte al río Dulce en un espacio estratégico para la conservación de la biodiversidad y del ciclo hídrico.
Esta actuación da continuidad a la colaboración que Font Vella mantiene desde hace más de cinco años con la Asociación Micorriza en el entorno de Sigüenza, donde ambas entidades ya han restaurado más de 70 hectáreas de pinar como parte de su compromiso con la protección de los ecosistemas vinculados a los manantiales de la marca.
Desde Danone Iberia destacan que la conservación del agua requiere preservar también los ecosistemas que garantizan su calidad y disponibilidad. En este sentido, el nuevo diagnóstico permite orientar las futuras actuaciones sobre una base científica y avanzar hacia un modelo de gestión más eficiente del patrimonio natural.
La iniciativa refleja el creciente protagonismo de las alianzas entre administraciones públicas, entidades ambientales y empresas del gran consumo para impulsar proyectos de regeneración ecológica con impacto a largo plazo. En un contexto en el que la gestión responsable del agua y la protección de la biodiversidad se consolidan como ejes de las estrategias ESG, proyectos como el del río Dulce ponen de manifiesto la evolución del compromiso ambiental de las compañías más allá de la reducción de su propia huella, incorporando acciones directas de restauración y conservación de los ecosistemas.

