Más de 5.200 toneladas corresponden a productos destinados al consumo humano, equivalentes a 20,8 millones de comidas. Estas acciones han permitido aprovechar alimentos equivalentes a 11.397 familias durante seis meses. La compañía orienta todos sus procesos hacia la prevención y reducción de excedentes para garantizar que no se realice ningún desperdicio evitable de alimentos en toda su cadena de valor.
En el marco de la 9ª Semana contra el Desperdicio Alimentario liderada por AECOC, Vegalsa-Eroski refuerza su compromiso con la lucha contra el desperdicio alimentario tras haber evitado el desperdicio de más de 6.500 toneladas de alimentos durante el primer semestre del ejercicio 2026.
Del total, 5.223 toneladas corresponden a productos destinados al consumo humano, equivalentes a 20,8 millones de comidas, que se estima que permitirían alimentar a 11.397 familias durante seis meses. Este resultado es fruto de una estrategia que combina la comercialización de productos con descuentos especiales, las donaciones a entidades sociales, la colaboración con plataformas de aprovechamiento alimentario y la optimización de los procesos de gestión que afectan a toda la cadena de valor.
Durante los seis primeros meses del ejercicio (de febrero a julio), Vegalsa-Eroski comercializó 5.020 toneladas de alimentos con descuentos especiales, facilitando su consumo a precios más asequibles y evitando que se conviertan en desperdicio. A esta iniciativa se suma la colaboración con Too Good To Go, a través de la cual se han entregado 57.927 paquetes de productos con precios reducidos a través de su red de establecimientos Eroski y Autoservicios Familia, ofreciendo a la clientela una alternativa para aprovechar alimentos en perfecto estado de consumo.
Asimismo, la compañía ha donado 145 toneladas de alimentos a entidades sociales, contribuyendo a cubrir las necesidades alimentarias de personas en situación de vulnerabilidad y reforzando su compromiso con el entorno.
Un modelo integral de aprovechamiento
La estrategia de Vegalsa-Eroski frente al desperdicio alimentario abarca toda la cadena de valor y busca dar una segunda oportunidad a los productos, siempre que sea posible. Cuando los alimentos no pueden destinarse al consumo humano, la compañía trabaja para encontrar otras vías de aprovechamiento que permitan evitar su conversión en residuo.
En este sentido, durante el primer semestre del ejercicio 2026, Vegalsa-Eroski ha evitado el desperdicio de 1.603 toneladas de productos destinados a la alimentación animal.
Esta valorización permite reincorporar estos productos a otros procesos productivos y contribuye a un modelo de economía circular, reduciendo la generación de residuos y el impacto ambiental asociado al desperdicio alimentario.
Todas estas acciones están contempladas en el programa de Vegalsa-Eroski “Desarrollo Sostenible. Desperdicio Cero”, que desde 2024 cuenta con el certificado Food Waste Management System de Bureau Veritas. “Este es un programa transversal, en el que cada uno de los miembros de la compañía estamos involucrados, entendiendo la responsabilidad que tenemos para que cada alimento que gestionamos tenga el máximo aprovechamiento posible y para que ningún producto apto para el consumo se convierta en desperdicio. Los resultados de este primer semestre reflejan el impacto de un modelo que combina la prevención, la comercialización con descuentos, la donación y la colaboración con iniciativas de aprovechamiento alimentario. De esta manera, avanzamos hacia un modelo de economía circular que genera valor social y ambiental y nos permite seguir construyendo una cadena alimentaria más responsable y sostenible”, remarcó el director de RSE y Calidad de Vegalsa-Eroski, Ricardo Castro.
Gestión circular
Además de la valorización de alimentos, el programa “Desarrollo Sostenible. Residuo Cero” permite darles una segunda vida a otros residuos. En esta línea, la compañía tiene operativa en sus tiendas la gestión responsable de textil en colaboración con Insertega, Arroupa, Cáritas Vigo, Koopera y Asprona León.
Vegalsa-Eroski reutiliza también el residuo de plástico que recoge en su red de tiendas y su Plataforma de Mercancías Generales situada en Sigüeiro (A Coruña), de manera que lo utiliza en la fabricación de las bolsas de compra corporativas que pone a disposición de sus clientes a su paso por caja.
A estas acciones hay que sumar la valorización de residuos a través del reciclaje de aceite con fines sociales o de cápsulas de café en sus tiendas de Asturias, en colaboración con Recinorte. Además, la compañía participa junto a la Asociación de Investigación de Industrias Cárnicas del Principado de Asturias (ASINCAR) como caso de uso en el proyecto europeo PRECIOUS, coordinado por la Universidad de Deusto y que tiene por objetivo entender las causas e identificar las etapas de mayor generación de desperdicio alimentario a lo largo de toda la cadena de valor de la industria, así como definir distintas líneas de actuación que contribuyan a la reducción de este desperdicio alimentario.
El conjunto de estas actuaciones refleja el compromiso de Vegalsa-Eroski con un modelo de alimentación más responsable, que aborda el desperdicio desde una perspectiva ambiental, social y económica y busca maximizar el valor de los alimentos y productos a lo largo de toda la cadena.


