Con el final del verano llega también el momento de revisar la rutina de cuidado de la piel y, especialmente, la estrategia frente a las manchas. Después de semanas de mayor exposición solar, es habitual que algunas hiperpigmentaciones se hayan hecho más visibles o que hayan aparecido nuevas. Sin embargo, alrededor del uso de los despigmentantes siguen circulando algunas ideas que pueden llevar a tomar decisiones equivocadas.
¿Hay que esperar a que desaparezca el bronceado para empezar a tratarlas? ¿Es suficiente con aplicar el sérum por la noche? ¿Debemos guardar los despigmentantes hasta que deje de hacer sol? Tres preguntas aparentemente sencillas que esconden algunos de los errores más habituales al abordar las manchas después del verano.
Fran Escudero, cofundador de Skin Perfection by Bluevert y experto en dermocosmética, responde a estas 3 claves para el correcto abordaje del tratamiento de las manchas tras el verano:
“Si utilizo el sérum despigmentante por la noche, no necesito el fotoprotector solar de día”
Es una idea que se repite año tras año y no solo cuando hablamos de despigmentantes. Existe una tendencia a pensar que, si utilizamos un sérum de tratamiento, este puede hacer innecesario el protector solar durante el día. Nada más lejos de la realidad: la fotoprotección no es negociable.
El hecho de utilizar un producto despigmentante por la noche no evita que, durante el día, la radiación solar siga actuando sobre la piel. La exposición a la radiación puede activar la tirosinasa, la enzima implicada en la producción de melanina, y favorecer que las manchas se mantengan, se oscurezcan o aparezcan nuevas hiperpigmentaciones.
Por eso, ambos pasos tienen que entenderse como complementarios. El tratamiento despigmentante trabaja sobre la mancha, mientras que la fotoprotección ayuda a evitar que la exposición solar siga estimulando el proceso de pigmentación.
Y aunque llegue el otoño, un SPF 50+ de amplio espectro debe seguir formando parte de la rutina diaria, especialmente durante las primeras semanas de la estación, cuando la exposición solar continúa siendo significativa.
“Mejor esperar a que se pierda del todo el bronceado para empezar”
Si hay una idea que conviene desterrar después del verano es esta. Esperar a que desaparezca completamente el bronceado antes de comenzar una rutina despigmentante puede parecer una forma de preservar ese tono dorado durante más tiempo, pero no es una estrategia adecuada cuando ya existe una mancha o una hiperpigmentación que se ha intensificado o acaba de aparecer durante el verano.
La exposición solar puede haber reactivado una mancha que ya estaba presente o haber favorecido la aparición de una nueva. Retrasar el tratamiento únicamente prolonga el tiempo durante el que esa pigmentación permanece activa.
Por eso, cuanto antes se empiece, mejor, siempre teniendo en cuenta el estado de la piel. Si después de una exposición solar intensa está sensibilizada, irritada o presenta alterada su función barrera, primero será necesario recuperar la piel antes de introducir o retomar activos despigmentantes.
El objetivo no debe ser esperar a que el bronceado desaparezca para empezar a actuar, sino mantener una estrategia progresiva y constante que permita abordar la hiperpigmentación sin comprometer la salud de la piel.
“En septiembre sigue habiendo sol, así que no puedes usar despigmentantes”
Que septiembre siga siendo un mes soleado tampoco significa que haya que aparcar los tratamientos despigmentantes. De hecho, si todavía existe una exposición solar importante, mantener la rutina cobra especial sentido.
La llegada del otoño no implica que la radiación deje de estimular la producción de melanina. Por eso, no hay que esperar a que llegue el invierno para retomar estos productos. La rutina puede mantenerse también durante el día, siempre que los activos utilizados sean adecuados para ello y la piel los tolere.
En este contexto, ingredientes como el ácido tranexámico o la niacinamida pueden convertirse en aliados dentro de una rutina de día dirigida a controlar la hiperpigmentación. Y, una vez más, el tratamiento debe ir acompañado de fotoprotección de amplio espectro y SPF 50+.
La clave está en no entender el otoño como un punto de partida después de una pausa, sino como una continuación del trabajo realizado durante todo el año.
DEPIGMENTING SERUM
Este tratamiento se posiciona como un despigmentante de amplio espectro, con un abordaje 360º que actúa en todas las fases de formación de la mancha. Un auténtico 2 en 1 que combina prevención y tratamiento, unificando el tono e iluminando la piel justo cuando más lo necesita.
Su acción se completa con un enfoque well aging, aportando luminosidad y equilibrio para una piel visiblemente más uniforme, fresca y cuidada durante toda la temporada. Ligero y fácil de integrar en la rutina diaria, se convierte en el aliado imprescindible para anticiparse a las manchas y mantener la piel radiante en otoño.
Principales ingredientes
Su innovadora fórmula contiene Plasmarine Active Complex™, presente en todos los productos de la línea, que actúa en profundidad reforzando las defensas naturales de la piel y estimulando sus mecanismos de regeneración. Así, la dermis se muestra más resistente, tersa y luminosa, lista para afrontar el otoño.
Este exclusivo complejo contiene microalgas marinas (Chlorella vulgaris y Nannochloropsis Gaditana) microencapsuladas en liposomas para garantizar una mayor penetración epidérmica. Aporta a la piel un cocktail de NUTRIENTES y ACTIVOS: ácidos grasos, antioxidantes, vitaminas, minerales, aminoácidos y péptidos con propiedades:
- Antioxidantes
- Eficaces en la reparación celular*
- Potenciadoras de la longevidad celular**
Niacinamida (5%): con una concentración del 5% de niacinamida, esta fórmula ofrece una acción seborreguladora y antiinflamatoria, ideal para pieles con tendencia acneica y/o rosácea, ayudando a equilibrar y calmar la piel.
Actúa como despigmentante al inhibir la transferencia de melanosomas, mejora el tono amarillento gracias a su efecto antiglicación y protege frente al daño oxidativo de los radicales libres. Además, estimula la síntesis de colágeno, refuerza los lípidos epidérmicos como las ceramidas y las proteínas de la barrera cutánea como la filagrina, mejorando la función barrera y el aspecto global de la piel.
Vitamina C estabilizada (3%) (Sodium Ascorbyl Phosphate): derivado estable de la vitamina C que estimula la síntesis de colágeno, ayudando a mejorar la firmeza de la piel. Presenta propiedades despigmentantes al inhibir la enzima tirosinasa y cuenta con acción antimicrobiana, lo que la hace adecuada para pieles con tendencia acneica.
Ácido tranexámico (3%): activo despigmentante que disminuye la actividad de la tirosinasa en los queratinocitos al reducir la liberación de mediadores proinflamatorios (HPI). Bloquea la interacción entre melanocitos y queratinocitos, ayuda a disminuir la vascularización asociada al melasma y contribuye a reforzar la función barrera cutánea.
Arbutina (1%): derivado de la hidroquinona con mejor tolerancia cutánea. Actúa como antioxidante y como despigmentante, gracias a su capacidad para inhibir la enzima tirosinasa.
Gluconolactona: polihidroxiácido (PHA) que realiza una exfoliación química suave en la superficie de la epidermis. Mejora el aspecto de las manchas más superficiales por su acción exfoliante y favorece la penetración del resto de activos de la fórmula.
Precio DEPIGMENTING SÉRUM - 30 ml: 52€.


