Con motivo del 23 de abril, fecha en la que se celebran tanto el Día de Castilla y León como el Día de Aragón, Covirán pone en valor el peso estratégico de ambas comunidades dentro de su red en España. La cooperativa avanza en su posicionamiento en el retail de proximidad, especialmente en entornos rurales, donde su modelo gana relevancia como palanca económica y social.
Castilla y León se consolida como uno de los principales bastiones de la enseña, al situarse como la segunda comunidad en número de socios, la tercera en red de supermercados y la cuarta en empleo. En total, la cooperativa cuenta con 137 socios que gestionan 144 tiendas y generan 717 puestos de trabajo en la región. Esta implantación refuerza el acceso a la alimentación en zonas con baja densidad de población y contribuye a dinamizar la economía local.
En Aragón, por su parte, Covirán mantiene una sólida presencia con 48 socios al frente de 50 establecimientos, que suman 220 empleados. La comunidad ha sido clave en el desarrollo logístico de la cooperativa desde la apertura en 2009 de su plataforma en Zaragoza, un enclave estratégico para el abastecimiento de tiendas y la optimización operativa.
El impacto económico en ambas regiones se articula también a través de la colaboración con proveedores locales. En Castilla y León, la cooperativa trabajó en 2025 con 96 proveedores, con compras por valor de 19,6 millones de euros, destacando el crecimiento en categorías de frescos como frutas y verduras (+62,7%) y carne (+6,5%). En Aragón, mantiene acuerdos con 69 proveedores, a los que destinó más de 7,2 millones de euros en el último ejercicio.
En términos de expansión y modernización comercial, Covirán continúa impulsando su modelo Covirán Origen, centrado en la sostenibilidad, la eficiencia y la mejora de la experiencia de compra. Este formato ha llegado recientemente a localidades como Treviño (Burgos) y Torrente de Cinca (Huesca), reforzando su apuesta por el comercio de cercanía adaptado a las nuevas demandas del consumidor.
Más allá de los indicadores económicos, la cooperativa mantiene un fuerte compromiso con el desarrollo social de los territorios en los que opera, apoyando iniciativas locales y promoviendo la formación continua de socios y empleados como eje para mejorar la competitividad del punto de venta.
En un contexto marcado por el reto demográfico y la transformación del gran consumo, el modelo de Covirán gana peso como alternativa eficiente para garantizar el suministro en áreas rurales, fortalecer el tejido productivo local y avanzar hacia un retail más sostenible y conectado con el territorio.




