• La actividad, que incluye servicios de alojamiento y servicios de comidas y bebidas, registró el año pasado 1,25 millones de nuevas firmas, frente a las 1,27 millones de 2024, aunque la ocupación absoluta se elevó a 1,82 millones de personas, en niveles de récord absoluto • Regiones que han experimentado una importante alza en los últimos años, como la Comunidad de Madrid, Baleares, Cataluña o Andalucía, son las que registraron los mayores descensos en la contratación durante el año pasado • Asturias, Aragón, La Rioja, Cantabria y Castilla y León son las comunidades autónomas que mayores incrementos registraron en la contratación • Camareros de sala y piso, cocineros, recepcionistas y, en general, personal de atención al cliente son las principales demandas de esta actividad
La contratación en el sector de la hostelería registró el año pasado un ligero descenso. El número de nuevos contratos, que incluye servicios de alojamiento, y servicios de comidas y bebidas, descendió un 1,5% en relación a 2024. De esta manera, los contratos han pasado de los 254.515 firmados en 2024 hasta los 251.075 del año pasado, es decir, 3.440 menos o la mencionada caída del 1,5%, según un análisis de Randstad con datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
“La hostelería atraviesa una fase de transformación, marcada por una intensa regularización laboral que está desplazando a la economía informal mediante la contratación directa. A pesar de que el volumen de nuevas contrataciones muestra un ligero ajuste respecto a 2024, el sector se mueve en cifras récord de ocupación”, sostiene Andrés Menéndez, director general de Trabajo Temporal de Randstad España.
De hecho, la ocupación absoluta con datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2025 recoge que la actividad ocupaba a 1,82 millones de empleados, lo que representa un incremento interanual del 7% y en niveles cercanos a récord de ocupación. El empleo en la hostelería tiene un fuerte carácter temporal, así como una rotación elevada, lo que explica que un trabajador firme diversos contratos a lo largo del año.
Buena parte del importante volumen de contratación de la actividad destaca en el boom de la actividad turística. Así, el año pasado, España registró un nuevo máximo histórico en la llegada de turistas, con un total de 97 millones, un 3,5% más que en 2024. El gasto de estos turistas se cuantificó en 135.000 millones de euros, un 6,8% más, según datos del INE.
“Creemos que la contratación y la ocupación se mantendrán este año en niveles elevados gracias al dinamismo que atraviesa la actividad, pero también como consecuencia de fenómenos estructurales que están transformando el sector”, señala Andrés Menéndez. “La extensión de la temporada estival en muchas zonas, que reduce la temporada baja a tres o cuatro meses, y el auge del turismo de eventos y ocio urbano en ciudades de toda España son elementos que configuran esta transformación”, añade.
A pesar de ello, las comunidades autónomas que en los últimos años han experimentado un incremento más importante en esta actividad son las que el año pasado registraron descensos más acusados, como las turísticas Baleares, Cataluña, Andalucía o la Comunidad de Madrid.
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[Contratación por regiones y evolución interanual - Fuente: SEPE]
Evolución nacional: leve ajuste en la contratación
En el conjunto del mercado laboral español, la contratación en el sector de la hostelería descendió un 1,5% el año pasado en relación a 2024. De esta manera, los contratos han pasado de los 254.515 firmados en 2024 hasta los 251.075 del año pasado, es decir, 3.440 menos o la mencionada caída del 1,5%, según un análisis de Randstad con datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
“Creemos que la contratación y la ocupación se mantendrán este año en niveles elevados gracias al dinamismo que atraviesa la actividad, pero también como consecuencia de fenómenos estructurales que están transformando el sector”, señala Domínguez. “La extensión de la temporada estival en muchas zonas, que reduce la temporada baja a tres o cuatro meses, y el auge del turismo de eventos y ocio urbano en ciudades de toda España son elementos que configuran esta transformación”, añade.
En el sector de la hostelería, las empresas demandan principalmente puestos de camarero y camarera, personal de sala, ayudantes de cocina y cocineros, así como personal de barra y de cafetería. También es habitual la búsqueda de personal de limpieza, office y apoyo en cocina, además de recepcionistas y personal de atención al cliente en hoteles. En establecimientos de mayor tamaño o cadenas hoteleras, se solicitan igualmente jefes de sala, encargados de turno y responsables de restauración.
“El mercado laboral está atravesando un relevo generacional. Los perfiles tradicionales que migraron a otros sectores con la pandemia ya no volverán y nos encontramos con una alta presencia de jóvenes en su primer empleo, lo que genera una rotación elevada”, explica Oriol Domínguez. “También contamos con una demanda creciente de perfiles más cualificados para dar servicio al auge de los hoteles de lujo y restauración premium que se está dando en el sector”, concluye.
