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Isaac Fernández revoluciona la cocina del Restaurante Sandó


Llegan nuevos aires a Sandó con la incorporación del chef madrileño, experto en producto local y un auténtico mago mezclando tradición y modernidad y creando recetas de lo más apetecible.

Y es que en su afán por no conformarse y acercarse a su público -ya sean madrileños o turistas- para ofrecerles las mejores propuestas culinarias, este céntrico restaurante evoluciona y además actualiza su estética.

 

La restauración del Hotel Santo Domingo (Isabel la Católica, 2 - 4. Madrid. Tel. 91 547 99 11) -con el Restaurante Sandó a la cabeza (http://restaurantesando.es), toma un nuevo, desenfadado y apasionante rumbo. Y es que el carácter inconformista de los responsables de este hotel les hace estar siempre en constante evolución. En esta ocasión han apostado por alguien que lleva en el ADN eso de combinar los sabores de siempre con un toque de modernidad, el chef Isaac Fernández, con dilatada experiencia dirigiendo cocinas en restaurantes como Urrechu o su propio negocio, El Mendrugo, que le dan el bagaje necesario para capitanear el gran equipo Sandó. Además han cambiado la estética de ciertos detalles como la mantelería o la vajilla, y lo que sin duda atrapará al comensal haciéndole repetir una y otra vez es su oferta culinaria.

Isaac aporta su indiscutible sello personal: una particular y extraordinaria visión de la gastronomía madrileña en la que apuesta por lo natural y lo casero -todo se hace allí: fondos, salsa, helados, repostería…-, utilizando en la medida de lo posible producto de Km 0 y siempre de temporada, dándole un punto rompedor como por ejemplo el de ponerle kimchi a una oreja de cerdo… Su llegada supone un soplo de aire fresco que se traduce en una carta dinámica con muchas propuestas para compartir y disponibles también en medias raciones. En el Restaurante Sandó el chef recupera algunos de sus platos estrella -que muchos de sus fieles estarán deseando volver a probar-, como los Puerros en escabeche asiático y caviar de tomate, o guiños a la casquería madrileña (re)interpretada con maestría, como los Callos o esa magnífica Oreja en salsa kimchi. Del mar encontramos por ejemplo el Bacalao con untuoso de garbanzos y cristal de espinacas o la Corvina con guiso marinero; y en cuanto a las carnes destaca el Pastel de rabo con Campari, manzana Granny Smith y toques de naranja, o el Jarrete de pato con tartar vegetal. Respecto a los postres, siempre hay que dejar sitio para alguno (o varios para compartir…): Torrija con helado de su propio jugo, Sándwich de coco relleno de piña y mango, o la original Ensalada de burrata (sí, de postre). El mercado irá marcando la temporalidad de su cocina y cada estación traerá propuestas frescas y diferentes donde como siempre, seguirá habiendo muchas opciones sin gluten.

El exquisito ambiente, cálido y elegante a la par que informal es el marco perfecto para dejarse llevar por los sentidos y disfrutar de las deliciosas propuestas que acompañan también con una cuidada estética. El mejor entorno por ejemplo para celebrar comidas de negocios de forma tranquila en pleno centro.

El Restaurante Sandó (www.restaurantesando.es) tiene capacidad para 75 personas y cuenta con un semi-reservado panorámico en forma de cubo y completamente acristalado para 12 comensales, y un reservado para 18. Dispone además de un gran salón, el Tragaluz, ideal para eventos. Su ticket medio es de 40 € - 45 € y el horario de apertura es de 13:00 a 16:00 h. y de 20:00 a 23:00 h., ampliándolo hasta las 00:00 h. viernes y sábado. Cierra domingo y lunes. Además, para los clientes del restaurante, hay una hora gratis de parking en el mismo garaje del hotel.