Los expertos recuerdan que no se recomienda tomar suplementos a la población general para prevenir las infecciones o su gravedad, en concreto, en la COVID-19

La Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQCML) ha puesto en marcha un nuevo proyecto de formación virtual continuada bajo el nombre ACADEMIA SEQCML, iniciativa que se enmarca dentro del Plan Estratégico de la sociedad.  Basado en una nueva y atractiva plataforma tecnológica, pretende ser un proyecto de formación accesible, dinámico y con contenidos de alto nivel científico, con el objetivo de complementar y ampliar las posibilidades de formación mediante un formato más flexible e innovador.

El proyecto arranca con la sesión virtual internacional “Interpretación de elementos traza esenciales (Cu, Zn, Se, Fe) en procesos inflamatorios y COVID-19”, que se celebra los días 11 y 12 de marzo con la colaboración de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y con la participación de ponentes nacionales e internacionales.

Cómo se comportan el cobre (Cu), el zinc (Zn), el selenio (Se) y el hierro (Fe) en los procesos inflamatorios incluyendo la COVID-19; cómo interpretar correctamente un descenso o aumento de su concentración; cuál es el mejor marcador biológico para evaluar el estatus de estos elementos; qué utilidad tienen como marcadores pronósticos de la gravedad de la infección; qué aspectos preanalíticos hay que tener en cuenta para su correcto análisis; o cuál es la evidencia científica en la suplementación con zinc o selenio, son las cuestiones que se analizan en esta sesión que coordinan las doctoras Montserrat González Estecha, presidenta de la Comisión de Elementos Traza de la SEQCML y jefa de Servicio de Bioquímica Clínica del Hospital Gregorio Marañón de Madrid; e Irene Bretón, representante de la SEEN y del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Gregorio Marañón.

Tal y como explica la Dra. Bretón, “resulta especialmente importante poner en común los conocimientos de unos y otros profesionales para conocer mejor la relación de estos nutrientes con la respuesta inmune, la susceptibilidad a infecciones, la situación inflamatoria y la gravedad de las enfermedades, en concreto la COVID-19, con el fin de poder interpretar mejor los resultados del laboratorio de estos nutrientes en el contexto clínico de cada paciente”.

 

¿Qué significa tener niveles descendidos de estos nutrientes cuando se sufre infección?

La deficiencia tanto del cobre, el zinc, el selenio y el hierro pueden producir mayor riesgo de gravedad de las infecciones, pero es preciso determinar si en pacientes con infección los niveles descendidos de estos elementos reflejan deficiencia o no.

Por ello, en este seminario se busca aclarar si cuando hay niveles descendidos en un paciente indican o no una situación de deficiencia o son secundarios a la propia situación de estrés metabólico que este presenta en ese momento cuando tiene una infección.

Al respecto, según explica la Dra. González Estecha, “estos elementos se ven influenciados por la inflamación y la infección. Así, un descenso del zinc o del selenio en suero no necesariamente indica una deficiencia, puede ser que esos niveles bajos causen un trastorno biológico o, por el contrario, sean el reflejo de mecanismos biológicos que tienen como objetivo contrarrestar una enfermedad. Por ello, en un proceso inflamatorio o infeccioso hay que interpretar esos niveles con precaución, en conjunto con otros marcadores de laboratorio de inflamación y con la sintomatología clínica”.

“Durante años, se ha debatido cuál es el mejor biomarcador para evaluar el estatus de estos cuatro elementos, pero no hay una clara respuesta”, añade. En este sentido, se ha utilizado la concentración en suero o plasma “porque es lo más accesible y sencillo de medir con una exactitud y precisión aceptables, así como una buena transferibilidad de resultados entre laboratorios”, indica esta experta.

Para la Dra. González Estecha, probablemente no existe suficiente evidencia científica en este momento para responder con certeza a algunas de estas cuestiones. “Los suplementos de zinc y selenio en diferentes patologías han dado en ocasiones resultados no concluyentes, muchas veces por la diferente población estudiada, la dosis o tratamientos asociados y dependiendo de si existía deficiencia o no. En el caso de la COVID-19 están en marcha algunos ensayos clínicos con suplementos de zinc y selenio, pero es demasiado pronto para tener resultados concluyentes”.

A lo que añade que “es importante tener en cuenta que es perjudicial para la salud tanto el déficit como el exceso de un elemento traza esencial”.

En la misma línea, la Dra. Bretón subraya que “para la población general no es necesario tomar suplementos de las vitaminas o de los elementos que intervienen más en el sistema inmune, sino seguir una dieta equilibrada, recordando que debe ser variada para que aporte diversidad de nutrientes, ya que es clave para un buen funcionamiento de nuestro organismo y, consecuentemente, de nuestro sistema inmune”. De momento, aclara, “en COVID-19 no hay estudios que indiquen que la suplementación preventiva con estos elementos puede beneficiar o que protejan contra la infección”.

“Es diferente el caso  de aquellas personas que sufren desnutrición, en éstas, debemos realizar una evaluación de su estado e implementar un tratamiento nutricional incluyendo la suplementación con los nutrientes necesarios para cada caso”, concluye.