Ingerimos menos calorías que hace 20 años, sin embargo la obesidad crece.
Actualmente, el 40% de la energía que ingieren los españoles proviene de los hidratos de carbono, porcentaje que no llega al 50%-60% recomendado debido, en parte, a un bajo consumo de cereales y derivados, especialmente en las mujeres (ENIDE)
La mayoría de la población supera la ingesta recomendada de grasa total, ácidos grasos saturados, colesterol y proteína. Este exceso puede ser perjudicial para la salud (ENIDE)
La tasa de obesidad aumenta, a pesar de que la población española ingiere en torno a 250 calorías menos que lo que consumía hace dos décadas (DRECE)
Los estudios de intervención indican que las dietas bajas en hidratos de carbono (menos del 50% de la energía) y altas en grasas (más del 35% de la energía) se asocian a efectos adversos a corto y a largo plazo sobre el peso corporal (EFSA)
Según la Encuesta Nacional de Ingesta Dietética (ENIDE) realizada por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), el perfil calórico global de la población española muestra un índice de proteínas de un 17%-18% y un porcentaje de grasas del 42%, ambos por encima de los valores recomendados. En el caso de las proteínas, el porcentaje recomendado oscila entre el 10% - 15%. En el caso de las grasas, debe ser menos del 35%.
También el estudio Dieta y Riesgo de Enfermedades Cardiovasculares en España (DRECE)2, del Instituto de Estudios Biomédicos, confirma esta tendencia. Ya que recoge que actualmente tan solo el 42,2% de la energía que ingieren los españoles proviene de los hidratos de carbono.
El mismo estudio advierte que pese a que la ingesta calórica es menor que hace dos décadas, el índice de obesidad es más elevado. La población adulta española ingiere una media de 2.542 calorías diarias, unas 250 calorías menos que lo que consumía en el año 1991 y sin embargo la obesidad ha aumentado. Si bien dentro de las causas de la obesidad se reconocen factores genéticos, endocrinos, neurológicos, psicológicos y ambientales, en general, todo ello se concreta en un desequilibrio entre la energía ingerida y el gasto realizado. Estos datos vienen a confirmar que a pesar del descenso de las calorías ingeridas, al reducirse de forma más significativa el nivel de actividad física, la obesidad sigue creciendo.
Beneficios de un consumo correcto de carbohidratos en nuestra dieta
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y Nutrición (EFSA)3 propone que del 45 al 60 % de la energía sea aportada en forma de hidratos de carbono y afirma que los estudios de intervención aportan evidencia de que dietas bajas en hidratos de carbono (menos del 50 % de la energía) y altas en grasa (más del 35 % de la energía) están asociadas a efectos adversos a corto y a largo plazo sobre el peso corporal.
Volviendo al estudio ENIDE1, se observa que el consumo de hidratos de carbono es mayor en hombres que en mujeres y que menos del 25% de la población (especialmente en mujeres) alcanza el objetivo. Es de destacar que alrededor de un 20% de la ingesta procede de hidratos de carbono simples, denominados azúcares, mientras que la Organización Mundial de la Salud aconseja reducir el consumo de azúcares simples a menos del 10% de la ingesta energética diaria, por lo que el incremento del consumo de hidratos debe hacerse a consta de hidratos de carbono complejos. La mayor contribución a la ingesta de hidratos de carbono corresponde a los cereales (33%), seguido del grupo de frutas (17%) y las legumbres (16%). Los hidratos de carbono complejos, presentes en alimentos como los cereales de desayuno, proporcionan exactamente las mismas calorías por gramo que las proteínas (4 Kcal. por gramo) y menos de la mitad de las calorías que aporta un gramo de grasas (9 Kcal. por gramo).
Todos estos datos invitan a la reflexión y a la necesidad de cambio en el perfil nutricional de la dieta de los españoles. Un buen comienzo puede ser aumentar el consumo de alimentos que aporten hidratos de carbono complejos, como son los cereales, cereales de desayuno, hortalizas y legumbres. Los carbohidratos son la base de la Pirámide Nutricional, lo que representa que la ingesta de hidratos de carbono se debe realizar en un porcentaje mayor al de otros nutrientes, dentro de una dieta equilibrada y saludable.
Acerca de Kellogg
Con unas ventas globales de más de 13.000 millones de dólares durante 2011, Kellogg Company es líder mundial en producción de cereales de desayuno y uno de los más importantes fabricantes de productos de consumo, tales como barritas, waffles, galletas y crackers.
Fundada en 1906 y productora de alimentos con gran aporte nutricional y excelente sabor, Kellogg cuenta con plantas de producción en 18 países y sus productos se distribuyen en más de 180. Las marcas Kellogg’s incluyen, entre otras: Special K, All Bran, Choco Krispies y Kellogg’s Corn Flakes .
Kellogg se establece en España en 1977 y cuenta con una de las 4 plantas de Producción que hay en Europa, situada en Valls (Tarragona) que lleva funcionando desde 1980.
Más información sobre la compañía y sus productos en: www.kelloggs.es


