¿La Cultura Conservera? Sí. Aprende bien este concepto porque este verano vas a acabar conociéndolo a la perfección. Tanto si ya eres un aficionado de las conservas como si no, empieza a descubrirlas como lo que son: un producto de la mayor calidad y muy saludable.
En primer lugar, no te preocupes si cualquier persona con la que te reúnes este verano, al ver como abres una lata de conservas, te mira de forma extraña ¡vas a usarla en platos en los que nunca habías pensado! Se trata de un alimento que tiene muchos usos, puedes emplearlo en mil recetas y el momento de su consumo puede ser el que tú quieras (aunque te recomendamos encarecidamente que lo hagas con amigos).
Además, su origen proviene de unas campañas muy reconocidas, como son la Costera del Bonito o la campaña del Berberecho, entre otras. Toda esta materia prima se conserva y enlata para que mantenga su esencia durante un periodo de tiempo mayor, así como la posibilidad de consumirlo. Y si te preocupas por tu salud y bienestar, Frinsa ofrece su gama de Proteína Natural que, gracias a su proceso exclusivo de enlatado en crudo, harán que latear sea una acción de lo más saludable y llena de nutrientes.
No obstante, a la hora de decantarse por una conserva, debes tener claro una serie de acciones a las que Frinsa denomina “el decálogo del buen lateo”:
1- No abrirás una lata en vano. Elige bien la compañía, ofrécesela a quien vaya a degustarla como es debido. ¡Asegúrate de que no se queda nada!
2- Santificarás el lateo. No hace falta acudir al último restaurante chic que acaba de llegar a la ciudad. Una tradición tan consolidada como la conserva seduce hasta al paladar más afinado.
3- Nunca perderás de vista tu tenedor. Recuerda este movimiento: tenedor y paso atrás. Siempre ten controlado cuál es tu cubierto y permite que el resto de los acompañantes disfruten de la conserva como tú.
4- Honrarás a tus conservas con un buen maridaje. Si la compañía de tus amigos es clave para disfrutar al máximo, lo mismo sucede con la bebida. Vinos, cervezas, vermús…, pero siempre a la altura, que potencien el sabor de las conservas gourmet.
5- Las latas de conservas premium no son convencionales. Por lo tanto, rodéate de gente que sepa apreciar el manjar que tiene delante.
6- Servirás tus conservas con la ceremonia que merecen. ¡El emplatado marca la diferencia! Dedícale un tiempo a servir los alimentos. Una gran idea es utilizar la propia lata como recipiente para degustar también el jugo de la conserva.
7- Aprovecharás el líquido de las conservas. Tiene muchos más usos de los que crees: mojar pan, aliñado, para dar sabor a una salsa… desperdiciarlo tendría que estar penado.
8- No robarás de la lata de otro. No hace falta decir nada más, ¿no? Come de la tuya.
9- No te esconderás para evitar compartir tus conservas. Lo mejor del lateo es compartir el momento con tus amigos y disfrutar en buena compañía.
10- No codiciarás las latas ajenas. Si te has acabado tu conserva, ¿por qué no pedís otra ronda? Además, puedes marcarte un tanto e invitar a la gente.
Si te has decidido a apostar por el lateo y la Cultura Conservera, las conservas de calidad de Frinsa serán un acierto gracias a su combinación de pasión por la máxima calidad, compromiso con la sostenibilidad del mar, su selección de la mejor materia prima y una apuesta clara por la innovación. Entre su gran variedad de conservas, podrás encontrar pescados, mariscos y carnes que disfrutar en la mejor compañía.
