El distribuidor de congelados La Sirena Alimentación Congelada, S.L.U. ha hecho balance de su ejercicio 2009/2010, cerrado a 30 de abril, que ha saldado con un incremento del 25% en su EBITDA hasta los 11,3 millones de euros.
No obstante, la primera cadena de tiendas especializadas en congelados del país ha reducido ventas un 2%, pasando de los 171,9 millones de euros a los 168,3 millones. La caída en facturación se explica, en palabras de Francesc Casabella, por la deflación interna, la coyuntura económica y la búsqueda de competitividad en precio.
Casabella se mostró muy satisfecho con los resultados logrados por la firma controlada por 3i y se congratuló del trabajo bien hecho a la hora de ajustar márgenes, ahorrar costes logísticos y buscar la eficiencia en los costes estructurales de la empresa.
Por otro lado, La Sirena prosiguió el pasado año con su plan de expansión, exclusivamente focalizado a Cataluña y Madrid, en el que invirtió alrededor de 5,5 millones de euros, prácticamente el 75% de las inversiones realizadas el pasado curso, que se elevaron hasta los 7,5 millones.
En concreto, la cadena abrió una docena de tiendas el pasado ejercicio, cinco en suelo catalán y otras siete en tierras madrileñas. Además, prevé para este curso continuar en esa línea aperturista y poner en marcha 18 nuevos establecimientos.
Dicho plan de expansión se realizará de forma orgánica y no vía adquisición. De hecho, el año pasado La Sirena discontinuó su negocio en Asturias, que había sido adquirido a Congelados Basilio. Así, parte de los activos en el mercado asturiano fueron traspasados y otra parte cerrados.
Otra de las notas importantes en lo que a expansión se refiere, es la apuesta de La Sirena por abrir en locales de mayores dimensiones, en tanto se pueda ofrecer una mejor visualización de producto y de las ofertas y aumentar potencialmente el surtido.
Además, frente a la competencia con respecto a los supermercados y tiendas de descuento, desde la propia compañía se valora abrir en los alrededores de establecimientos de este tipo, por los movimientos de clientes, y gracias a que tiene un surtido mucho mayor. Así, mientras un supermercado puede tener 250 referencias, un establecimiento de La Sirena alcanza las 750, diferencia que aumenta aún más si cabe si se compara con una tienda de descuento.
El surtido no es la única gran diferencia. Así, el director de Marketing de la firma, Francesc Galí avaló el control de la cadena de frío como uno de los grandes valores diferenciadores. Por su parte, el director general añadió en este sentido el precio y la trazabilidad.
En cuanto a la política comercial de La Sirena, Francesc Casabella fue muy explícito y fijó como grandes pilares la calidad de producto y servicio, la innovación y surtido amplio y los precios competitivos. Estas serán las grandes líneas de un ejercicio 2010/2011 en el que la compañía espera aumentar ventas hasta los 177 millones de euros.


