La marca de maquillaje de bajo costo, fundada en 2009 y con sede en París, ha puesto en marcha un plan de expansión que incluye la apertura de nuevos puntos de venta y su entrada en mercados internacionales.
Vivienne Sabó, especializada en cosméticos accesibles y gestionada por la distribuidora ABM en España, Italia y Portugal, planea cerrar 2024 con una facturación de 1,7 millones de euros en estos países. La compañía busca un crecimiento del 15% en 2025, proyectando alcanzar ventas de 2 millones de euros. Además, se prepara para expandirse a mercados como México, Chile y Marruecos, explorando asociaciones con distribuidores locales.
La entrada en el mercado italiano será de la mano de Primor, una cadena española de perfumería, con la meta de alcanzar 100 puntos de venta en las principales ciudades italianas para finales de 2025. Según Mauricio Da Costa, consejero delegado de Vivienne Sabó para Europa, Italia y Portugal, también se negocia con minoristas italianos para ampliar su presencia. La compañía prevé que Italia genere un millón de euros en ventas el próximo año.
ABM ha diseñado una campaña publicitaria en redes sociales como TikTok e Instagram, con un presupuesto de 60.000 euros, que busca alcanzar a 7,5 millones de personas en tres semanas. Este esfuerzo será repetido cuatro veces más en 2025 para reforzar la visibilidad de la marca.
Paralelamente, Vivienne Sabó evalúa ingresar en nuevos canales de distribución, incluyendo hipermercados y supermercados como El Corte Inglés, Carrefour o Hipercor, con el objetivo de ampliar su alcance en el mercado español y portugués.
Con más de 30.000 puntos de venta en 30 países, Vivienne Sabó opera en España y Portugal a través de 200 establecimientos. En 2025, planea fortalecer su presencia en Primor y diversificar su oferta en otros canales de distribución.
Además de su entrada en Italia, la compañía tiene como objetivo inaugurar tiendas físicas en México y Chile antes de 2025. También está considerando Marruecos, un mercado atractivo por su población de ascendencia francesa.
A nivel global, Vivienne Sabó proyecta una facturación superior a 30 millones de euros para 2024. Este crecimiento consolidará su posición como una marca relevante en el sector del maquillaje low cost.


