La compañía instalará más de 560.000 etiquetas electrónicas antes de finalizar 2026, una iniciativa que permitirá reducir el consumo de papel, mejorar la eficiencia operativa en tienda y liberar más de 42.750 horas anuales de trabajo para reforzar la atención al cliente.
Alcampo continúa avanzando en la transformación y digitalización de su red comercial con la incorporación de etiquetas electrónicas en 84 de sus supermercados. El proyecto, cuya implantación está prevista a lo largo de 2026, contará con una inversión de 3,8 millones de euros y supondrá la instalación de más de 560.000 etiquetas electrónicas, en sustitución de los tradicionales sistemas de señalización en papel.
La iniciativa estará plenamente operativa antes de que finalice el año y permitirá extender esta tecnología a establecimientos situados en Madrid, Málaga, Burgos, León, Valladolid, Salamanca, Soria, Palencia, La Rioja, Álava, Zaragoza, Huesca y Teruel.
Las etiquetas electrónicas, fabricadas por Hanshow e instaladas mediante el sistema Slimline TM de HL Display, se utilizarán tanto en las secciones de productos secos como en las de frescos, incluidos los productos congelados. El proyecto contempla, además, modelos específicamente diseñados para resistir las bajas temperaturas y formatos de mayor tamaño destinados a los mostradores tradicionales.
Más eficiencia y menos errores en la gestión de precios
La incorporación de esta tecnología permitirá automatizar y agilizar la actualización de los precios y de la información comercial en los lineales, reduciendo posibles errores derivados de los procesos manuales y mejorando la productividad de los equipos de tienda.
Según las previsiones de la compañía, la implantación de las etiquetas electrónicas permitirá que los profesionales de estos 84 establecimientos dejen de dedicar más de 42.750 horas anuales a tareas relacionadas con la actualización y sustitución de etiquetas, pudiendo destinar ese tiempo a actividades de mayor valor añadido, especialmente aquellas vinculadas con la atención al cliente.
Para Eduardo Latorre, director de Conceptos Comerciales, Franquicias y Técnico de Alcampo, “la incorporación de etiquetas electrónicas supone dar un paso más en la transformación de nuestras tiendas y nos permite avanzar en tres ámbitos de máxima importancia para Alcampo: reducir el consumo de papel, hacer más eficientes los procesos en tienda y favorecer que nuestros equipos puedan dedicar más tiempo a lo que realmente importa: la atención a nuestros clientes”.
Un ahorro anual de 1.843 kilómetros de papel
El proyecto también tiene un importante componente medioambiental. La sustitución de las tradicionales tiras de papel por etiquetas electrónicas permitirá evitar cada año el uso de 1.843 kilómetros de tiras de balizaje, una distancia equivalente a recorrer casi tres veces el trayecto entre Madrid y Barcelona.
Asimismo, la compañía estima que esta medida contribuirá a evitar la emisión de 8,4 toneladas de CO₂ equivalente al año, reforzando su estrategia de reducción del impacto ambiental asociado a la actividad de sus establecimientos.
La iniciativa se enmarca en el plan de racionalización del consumo de papel que Alcampo puso en marcha en 2017 y que afecta a sus tiendas, oficinas y plataformas logísticas. Desde entonces, la compañía ha reducido en más de 6.700 toneladas su consumo anual de papel, principalmente gracias a la apuesta por la digitalización de soportes comerciales, entre ellos la priorización de los folletos digitales.
En términos de emisiones, las emisiones asociadas al consumo de papel se han reducido un 51% en valor absoluto, porcentaje que asciende al 58% en términos relativos por metro cuadrado de sala de ventas.
Con esta inversión, Alcampo avanza así en la modernización tecnológica de sus supermercados, combinando la digitalización de los procesos operativos con objetivos de productividad y sostenibilidad. La implantación de las etiquetas electrónicas permitirá a la compañía simplificar la gestión diaria de los establecimientos y reducir el consumo de materiales, al tiempo que refuerza el papel de los equipos de tienda en la relación directa con el cliente.











