Una revisión sistemática de 22 estudios demuestra que no existe relación significativa entre el consumo de zumo de fruta y el peso corporal en niños y adultos
Con la llegada del verano y la creciente preocupación por el peso, son muchas las personas que tienden a excluir gran cantidad de alimentos de la dieta por sus niveles de azúcar. Es el caso del zumo de fruta, el contenido en azúcares se debe a aquellos naturalmente presentes en la fruta de la que proceden. En este sentido, un reciente estudio ha concluido que el consumo de esta bebida está asociado a un Índice de Masa Corporal (IMC) más bajo.
Así lo han demostrado los resultados del estudio Food4Me, que ha evaluado los hábitos alimentarios de un total de 1.441 adultos de siete países europeos1. Según la encuesta, el consumo de zumo de fruta junto como parte de una dieta a base de pescado azul, grasas poliinsaturadas, frutos secos, productos lácteos, cereales integrales, un mayor consumo de fibra, fruta y verdura, así como un incremento de la actividad física, está estadísticamente asociado con un IMC menor.
El estudio pone de manifiesto que el consumo del zumo de fruta no se asocia a un incremento de la masa corporal en adultos.
Por otro lado, una revisión de estudios2 realizados en una población de niños de entre 1 y 18 años de 1995 a 2013, no encontró una relación significativa entre el consumo de zumo de fruta y el peso después de tener en cuenta el aporte energético. En esta misma línea, un meta-análisis de 8 estudios no detectó una relación causa-efecto estadísticamente significativa con el incremento de la masa corporal en una población de niños y adolescentes de entre 7 y 18 años.
Zumo de naranja y pérdida de peso
En lo que respecta al zumo de naranja, tampoco existen evidencias epidemiológicas que permitan asociar su ingesta con sobrepeso u obesidad en adultos. Así lo demostró un estudio de intervención de 12 semanas llevado a cabo en Brasil4. En éste, 78 pacientes con obesidad de entre 35 y 37 años fueron sometidos a una dieta baja en calorías y se demostró que la inclusión de zumo de naranja no incrementaba el Índice de Masa Corporal y ayudaba a mejorar la calidad de la dieta.
Estas mejoras en la calidad nutricional de la dieta están relacionadas con los niveles de vitamina C y folato, ya que aquellos que consumieron zumo de naranja experimentaron un incremento de hasta un 39% y un 62% en los niveles de vitamina C y folato respectivamente.
Los resultados obtenidos son consistentes con las conclusiones de los autores de una reciente revisión bibliográfica sobre los zumos cítricos, concretamente de naranja y de pomelo. Los datos de esta revisión apuntaron que al incorporar uno de estos dos zumos a una dieta habitual no se observaron cambios en el peso de los participantes en el estudio5. El consumo de zumo de fruta también se asocia con comportamientos saludables acompañados de una mayor actividad física.


