Durante los primeros sábados de septiembre, Torre del Marqués invita a adentrarse en uno de los momentos más especiales del año. Recorrer los viñedos, participar en la recogida de la uva y descubrir cómo nace una nueva añada, para terminar alrededor de la mesa con una cata y un menú degustación maridado.
Septiembre marca uno de los momentos más especiales del año en Torre del Marqués. Cuando los viñedos de Mas de Llucia alcanzan su punto óptimo de maduración, comienza la vendimia y, con ella, una nueva añada. Un proceso que este año los huéspedes podrán volver a descubrir desde dentro, formando parte de uno de los momentos clave del calendario vitivinícola.
Durante los tres primeros sábados de septiembre, el hotel propone una experiencia concebida para grupos reducidos que acerca al viajero al origen del vino y a la relación entre paisaje, variedades y territorio.
La jornada comienza con un recorrido en 4x4 por la finca Mas de Llucia, el viñedo ecológico integrado en la propiedad, para adentrarse en algunas de sus parcelas más representativas y conocer cómo las características de cada enclave influyen en la uva. Después llega el momento de participar directamente en la recogida de la uva, acompañándola posteriormente hasta las instalaciones de elaboración para descubrir qué sucede desde que abandona la viña y comienza a transformarse en vino.
Más que observar la vendimia, la propuesta permite formar parte de ella. Conocer el viñedo, tocar la tierra, recoger la uva y comprender de primera mano un trabajo estrechamente ligado a los ritmos de la naturaleza y a la tradición vitivinícola del Matarraña.
Una experiencia que culmina en la mesa
La experiencia continúa en la bodega con una cata de cuatro vinos ecológicos elaborados en la finca, a través de la que se descubren diferentes parcelas, variedades y añadas y se profundiza en la identidad vitivinícola de Mas de Llucia.
Como cierre de la jornada, Torre del Marqués propone un menú degustación maridado con sus propios vinos. Gastronomía y viticultura se encuentran así en una misma experiencia, poniendo en valor el producto, la temporada y el origen.
Una propuesta de aproximadamente seis horas de duración, pensada para un aforo limitado, que convierte uno de los trabajos más importantes del año en una oportunidad para descubrir el Matarraña desde una perspectiva diferente y prolongar la experiencia con una estancia en Torre del Marqués.
Rodeado de viñedos, bosques y naturaleza mediterránea, el hotel plantea así una escapada en la que el alojamiento es solo una parte del viaje: la vendimia, la gastronomía y el propio paisaje se integran para acercar al huésped a la esencia de la finca.


