La gran mayoría de las compañías de consumo y distribución, 3 de cada 4 en concreto, no confían en sus sistemas de seguridad frente a los ataques internos, según un estudio de la consultora Deloitte.
Dichas empresas trabajan con una gran cantidad de información personal y financiera, de ahí que sean necesarios unos sistemas de seguridad sofisticados para evitar problemas como robos, posibles pérdidas o deterioro de cierta información.
El 65% de las compañías encuestadas afirma haber sufrido algún ataque externo en el último año. No obstante, a pesar de que los ataques externos tienen una mayor incidencia en el día a día, la mayoría de las empresas se preocupa más por los ataques internos. Sobre éstos, la mitad de las firmas consultadas declara haber sufrido alguno en el último año, siendo los más frecuentes la pérdida accidental de información contenida en dispositivos informáticos o la originada por un empleado a través del phising o por una conducta inapropiada.
El principal escollo de estas empresas para mejorar y garantizar la seguridad de la información es la falta de presupuesto, según el 54%. Mientras que la inversión en infraestructuras de seguridad crece, la destinada a la gestión se reduce.

