A pesar de los cambios suscitados a raíz de la crisis y a pesar de la política de igualdad instaurada por el gobierno, hay algo que no ha cambiado. La compra es cosa de ellas. Si bien es cierto que en los últimos años el hombre se ha incorporado progresivamente a la tarea de la compra, las amas de casa de sexo femenino realizaron el 82,5% de todo el gasto en alimentación y droguería en 2009, según Kantar Worldpanel, con motivo del Día de la Mujer Trabajadora.
Uno de los cambios más importantes en los hábitos de compra en los últimos tiempos es el control del presupuesto familiar a través de compras más pequeñas, pero más frecuentes. Este cambio, según la consultora, viene promovido por la población femenina, ya que, a pesar de que los hombres también redujeron su gasto medio anual, no fue tan destacado como la contracción del gasto femenino. Además, ellos redujeron menos el tamaño de sus cestas de la compra y siguieron bajando su frecuencia de compra.

