El gasto en alimentación y bebidas en España en 2008 se incrementó un 4,6% respecto al año anterior, hasta situarse en los 90.303 millones de euros, según el Informe de Mercasa sobre Producción, Industria, Distribución y Consumo Alimentario en España 2008.
Los hogares representan el 73,3% del total, es decir, 66.189 millones; mientras que la hostelería y restauración es responsable del 23,7%, o lo que es lo mismo, 21.442 millones de euros. El consumo institucional fue de 2.672 millones, lo que supone el 3% del total.
El gasto en alimentos y bebidas per cápita en 2008 fue de 1.472,4 euros, lo que supone una media mensual de 122,7 euros, casi 5 euros por encima del promedio mensual registrado en 2007.
El reparto del gasto por comunidades autónomas depara que Cataluña es la que más gasta con 1.698 euros, seguida por Asturias (1.553,6 euros) y Castilla y León (1.651,2 euros).
En cuanto a los productos más demandados por los españoles, los frescos se llevan la palma. En concreto, la carne supone el 20,8% del gasto total, las patatas, las frutas y las hortalizas frescas un 14,1%, los pescados un 12,7% y el pan alcanza el 6,3%. Entre otras categorías, además, hay que destacar los productos lácteos (11,4%), bollería y pastelería (3,4%), aceite de oliva (2,3%) y los platos preparados (3%).
Por otro lado, en el comercio minorista en España dedicado a la alimentación y bebidas, el supermercado es el formato con mayor cuota sobre el gasto total, hasta el 46,1%, seguido por los establecimientos especializados con el 28,2% y el hipermercado con el 16,8%.
Con respecto a la estructura de la llamada gran distribución, el supermercado es el formato más representado con 16.180 establecimientos, que suman 8.404.644 metros cuadrados de sala total, de la que 6.723.715 metros cuadrados corresponden a la superficie de alimentación. Las tiendas de descuento alcanzan los 2.769 centros, con 1.277.232 metros cuadrados de sala conjunta, prácticamente destinada en su totalidad a alimentación (1.149.509 metros cuadrados). Los hipermercados suman 473 puntos de venta y 1.721.983 metros cuadrados de superficie total (860.991 metros cuadrados correspondientes a alimentación).
Atendiendo al conjunto de la población, se estima que existen en España 7,7 establecimientos comerciales y 459,8 metros cuadrados dedicados al comercio de alimentación y bebidas por cada mil habitantes.
Las ventas del comercio minorista en 2008 sufrieron un descenso del 5,6%, lastrados sobre todo por la caída experimentada por los productos no alimentarios, que fue del 7,6%, frente al -2,5% de los alimentos. En términos medios, los hogares españoles realizan 16 visitas al mes a las tiendas de alimentación, con un ticket medio por visita de 18 euros, que corresponde con la adquisición de cerca de 10 artículos.
El informe resalta también el peso de la marca del distribuidor, con una cuota del 34,4% en 2008 y una importante tendencia al alza en los últimos años. No obstante, las primeras marcas de los fabricantes siguen siendo la opción principal de los consumidores con un 41,5%.
Por otro lado, la industria alimentaria española registró unas ventas netas el pasado año de 83.204 millones de euros, lo que supone el 16,4% de la facturación total neta del sector industrial español y el 7,6% del PIB español.
En cuanto al consumo extradoméstico, los cafés y bares son los que acaparan la mayor parte del gasto con un 37,9%, seguido por la restauración independiente con 26,3%. Los hoteles suponen el 11,1% del gasto, la restauración organizada el 8,7% y los locales nocturnos el 4,9%. A su vez, la restauración colectiva y social representa el 11,1%.
Las visitas a establecimientos de hostelería y restauración las realizan de media grupos de 2-3 personas, con un gasto por comensal de 4,25 euros, lo que supone un ticket final de 12,45 euros. La mayoría de las visitas (63,9%) se realizan entre semana y a mediodía (46,7%).


