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Los ciberataques a supermercados europeos ponen en alerta al sector del retail y la alimentación en España

Los ataques registrados en Francia, Países Bajos, Bélgica y Suecia han provocado pérdidas económicas y problemas operativos, con especial impacto en Francia, donde los intrusos accedieron a los sistemas de refrigeración de varias cadenas y provocaron la pérdida de millones de productos. Los expertos advierten de que España también podría sufrir incidentes similares y reclaman reforzar la ciberseguridad de toda la cadena de suministro.

Los recientes ciberataques sufridos por distintas cadenas de supermercados de Francia, Países Bajos, Bélgica y Suecia han encendido las alarmas en el sector europeo de la distribución alimentaria. A diferencia de otras agresiones informáticas dirigidas al robo de información o a la exigencia de rescates económicos, estos incidentes apuntan a un objetivo especialmente sensible: interferir en la operativa de los establecimientos y comprometer el funcionamiento de la cadena de suministro.

La situación ha puesto sobre la mesa la vulnerabilidad de unos sistemas cada vez más digitalizados y conectados, desde la gestión de inventarios y pedidos hasta el transporte, la logística y el mantenimiento de las instalaciones. En este contexto, los especialistas advierten de que España no está al margen de este riesgo y podría convertirse en objetivo de ataques similares.

«Como el resto de Europa, y más con la dependencia IT que tenemos, España es una posible víctima de casos similares en el futuro», señala Sancho Lerena, experto en seguridad y monitorización y CEO de la tecnológica española Pandora FMS.

Francia, el caso más grave por su impacto en la cadena de frío

Uno de los episodios más preocupantes se ha registrado en Francia, donde al menos seis cadenas de supermercados confirmaron haber sufrido ciberataques que afectaron a sus sistemas de refrigeración. Los intrusos consiguieron acceder de forma irregular al control remoto de estos equipos y modificar las temperaturas de conservación, lo que provocó el deterioro de millones de productos preparados para su comercialización.

El incidente no solo representa un importante perjuicio económico para las compañías afectadas, obligadas a retirar y desechar mercancía, sino que también pone de manifiesto las consecuencias que una agresión informática puede tener sobre el abastecimiento de la población y la seguridad de los alimentos.

Según explica Pandora FMS, los sistemas afectados utilizaban tecnología de Danfoss, que permite controlar de forma remota y coordinada las instalaciones de refrigeración. Esta circunstancia habría facilitado que una misma intrusión pudiera tener repercusión en numerosos establecimientos.

«Un solo clic te da acceso a cientos de supermercados. Es como un atraco, pero a la vez y en numerosos establecimientos diferentes», explica Lerena, que considera que este caso evidencia los riesgos derivados de que distintas compañías dependan de un mismo proveedor tecnológico sin disponer de alternativas operativas.

El directivo apunta así a la necesidad de revisar la concentración de proveedores en infraestructuras críticas y garantizar que existan sistemas alternativos capaces de mantener la actividad ante una incidencia o un ataque.

El riesgo de paralizar toda la cadena de suministro

Más allá de los daños ocasionados en las instalaciones frigoríficas, los expertos alertan de que la digitalización de los procesos comerciales y logísticos amplía los posibles puntos de entrada para los ciberdelincuentes. Una incidencia que afecte a los sistemas informáticos de una compañía de distribución puede repercutir en múltiples áreas de su actividad y extenderse a otros eslabones de la cadena.

«Cuando hablamos de cómo podría afectar un ciberataque a estos sectores, nos referimos a que se pueden paralizar las rutas, los pedidos, el control de stock o el mantenimiento de los alimentos. Un ciberataque, o simplemente una saturación del sistema que produzca su caída, implicaría paralizar toda la cadena de suministro», detalla Sancho Lerena.

De este modo, el impacto potencial trasciende las pérdidas económicas de las empresas y puede afectar directamente a la disponibilidad de productos en los puntos de venta, especialmente cuando se trata de artículos perecederos que requieren condiciones específicas de conservación y transporte.

El experto subraya que la amenaza es especialmente relevante para el retail, la alimentación y la logística, sectores en los que la incorporación de herramientas digitales se ha acelerado durante los últimos años y en los que la continuidad de los sistemas resulta esencial para garantizar el servicio.

Aumentan los ataques a sectores esenciales en España

La preocupación también encuentra respaldo en los datos de ciberseguridad. Según cifras analizadas por Pandora FMS a partir de informes del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), los ciberataques dirigidos a sectores esenciales o críticos en España aumentaron un 17% en el último año, mientras que los sistemas vulnerables crecieron un 29%.

Estos indicadores reflejan un escenario de mayor exposición para las empresas que prestan servicios fundamentales y que dependen de infraestructuras tecnológicas para desarrollar su actividad. Aunque hasta ahora los ataques más conocidos contra grandes compañías, almacenes o aerolíneas han estado principalmente relacionados con el robo de datos o la exigencia de rescates, los recientes incidentes en la distribución alimentaria muestran que también pueden dirigirse a interrumpir directamente la actividad operativa.

En este sentido, Lerena insiste en que la protección no debe limitarse a disponer de herramientas de defensa, sino que requiere una supervisión continua de los sistemas y una estrategia que permita responder rápidamente ante cualquier anomalía.

«Hay que reforzar los sistemas con diferentes proveedores, monitorizar las estructuras IT y estar preparados para saber aislar la incidencia en caso de que ocurra», recomienda.

Asimismo, considera que las compañías deben mantener sus sistemas de seguridad actualizados y coordinados, especialmente en aquellas áreas donde la digitalización conecta instalaciones físicas con plataformas de gestión remota.

La ciberseguridad, un elemento estratégico para la distribución

El escenario geopolítico y el auge de las denominadas guerras híbridas añaden un nuevo factor de incertidumbre. Aunque no se haya confirmado el origen ni la motivación de los ataques registrados en Europa, desde Pandora FMS advierten de que este tipo de acciones demuestra la capacidad de la ciberdelincuencia para provocar daños que van mucho más allá del ámbito tecnológico.

«El sector del retail es fundamental hoy en día. La digitalización ha avanzado en los últimos años y ya hemos visto casos de robar datos de clientes o de paralizar rutas logísticas. Este ciberataque ha buscado lastrar los suministros de la población. Es algo mucho más grave y peligroso, y que pone en alerta a todo el sector», subraya Lerena.

Por ello, el CEO de Pandora FMS considera prioritario que las empresas de distribución alimentaria revisen sus infraestructuras y refuercen sus protocolos de prevención y respuesta. «No basta con tener sistemas de defensa, sino que deben estar actualizados y coordinados entre sí. Quien no sepa si cumple con estos requisitos, debe pedir ayuda a especialistas antes de que sea tarde», concluye.

Los incidentes registrados en varios países europeos sitúan así la continuidad operativa y la protección de las infraestructuras digitales entre los desafíos estratégicos de la distribución alimentaria. Una amenaza que ya no afecta únicamente a la información de las compañías, sino que puede comprometer la conservación de los alimentos, la disponibilidad de productos y el abastecimiento de millones de consumidores