Intelectual, visionario, empresario y propietario junto a Carlos Cadenas de la empresa granadina, falleció el pasado 10 de septiembre a causa de una enfermedad
En Caviar Riofrío este año será recordado por las dificultades afrontadas a causa de la pandemia global, pero también por la despedida a Antonio Romero, propietario de la empresa granadina junto a Carlos Cadenas. El pasado 10 de septiembre fallecía en Málaga a causa de un cáncer. Todas las personas que conforman la empresa lamentan su pérdida.
Nacido en Antequera en 1952, desarrolló su vida profesional en Madrid. Fundó el Grupo PDM y desde su reciente jubilación residía en Málaga. Fue en dicha empresa en la que incorporó hace mucho tiempo al hijo de un gran amigo y que, hace dos años, se convirtió en su socio: Carlos Cadenas.
Cadenas empezó como mozo de almacén y guiado por Romero construyó una próspera carrera profesional. En 2018, juntos fundaron la sociedad Riofrío 1963, actual propietaria de la marca y piscifactoría CAVIAR RIOFRIO, de la que Romero era presidente y Cadenas, consejero delegado.
Para Carlos Cadenas la muerte de Antonio Romero significa perder al “mejor socio posible que nadie pueda tener, pero también a mi mentor, consejero y segundo padre”. En palabras de Cadenas: “Antonio era un gran intelectual, visionario, genio y alguien realmente generoso”.
En un momento crítico
Romero poseía una finca de monte en el término municipal de Loja. Al conocer la situación financiera y el estado concursal de Caviar Riofrío, animó a Cadenas a convertirse en los propietarios. Romero conocía la historia de la empresa y pronto contagió a su socio el deseo de recuperar el espíritu original, la propiedad española, la apuesta por la trazabilidad del producto, el cuidado de los esturiones, la sostenibilidad, así como poder devolver la ilusión al equipo. En definitiva, trabajar para posicionar el producto como el mejor caviar del mundo.
En septiembre de 2018, las lluvias torrenciales destruyeron gran parte de la piscifactoría Norte, que ocupa 2/3 de la extensión total, 44.000 metros cuadrados, y provocaron la muerte del 80% de los esturiones. En ese momento, era la última fase del proceso de adquisición, y Antonio Romero fue quien, al ver el impacto emocional en los trabajadores de Caviar Riofrío y el carácter de la tragedia, dijo: “Vamos adelante”.
Una semana después, la sociedad Riofrío 1963 presentaba la oferta e invertía más de dos millones de euros para la reconstrucción de la piscifactoría Norte y la zona denomina Plaza.
Más información: www.caviarderiofrio.com
El equipo de Indisa se une al dolor de la familia y amigos. D.E.P.


