La compañía no quiere renunciar a sus planes de crecimiento, pero al mismo tiempo tendrá que conseguir recortar esta importante deuda que mantiene con sus dos principales accionistas: Louis Vuitton y El Corte Inglés.
Inmersa en un intenso plan de expansión nacional, la firma de cosmética lanza un plan de ahorro para recortar la deuda de 10 millones de euros que mantiene con sus dos principales accionistas, Louis Vuitton y el grupo El Corte Inglés.
Esta deuda tuvo que ser refinanciada hasta 2021 para no interferir con la expansión de Sephora, que quiere mantener sus objetivos de crecimiento. En 2015, ambos accionistas optaron por aplazar su deuda en lugar de cobrar los compromisos con la filial.
Entre las medidas adoptadas, sus tarjetas de fidelidad pasarán ahora a tener fecha de caducidad, buscando ahorrar en la bonificación de compras.

