Bodega Pirineos ha sacado a la venta una nueva añada de uno de los rosados más vendidos en los últimos años, Alquezar Rosado. Este vino es el único de aguja natural que tiene esta bodega de Somontano. Alquezar Rosado está elaborado con Tempranillo y Garnacha, una combinación perfecta para un refrescante capricho en el cual nos vamos a encontrar con una chispeante aguja natural producida por su propio carbónico, extraído de su fermentación. Esta añada 2008 de Alquezar Rosado contiene una mayor carga frutal que en añadas anteriores. Resalta su gran finura y delicadeza, con un color de tonos más suaves, más complejidad, matices florales y una suavidad extraordinaria que le aporta su ligera combinación de acidez y azucares residuales. Muy apetecible en estos días de primavera servido bien frío para tomar en terrazas o para acompañar comidas ligeras de temporada, arroces y especialmente comida italiana donde encuentra el contrapunto tal vez mejor logrado. En su momento de salida está en las perfectas condiciones para saborear un vino suave, fácil de beber y muy refrescante. Su nombre hace referencia a uno de los lugares más emblemáticos de la Comarca de Somontano, Alquezar. Sin duda, el centro neurálgico del turismo de aventura de Somontano. Punto de partida de las principales actividades turísticas de montaña posibles en la zona y que cada vez está teniendo más aceptación por los amantes de la naturaleza. Alquezar Rosado tiene una sorprendente trayectoria histórica en Somontano. En 1990 se elaboraba el primer Alquezar Rosado, a su presentación acudió el Presidente del Gobierno de Aragón ya que el evento tuvo una importante repercusión. Era la primera vez que un vino recibía el nombre de uno de los lugares más privilegiados de Somontano, Alquezar. Desde ese momento se convirtió en uno de los rosados más referentes de Aragón. Posteriormente fue descubriendo el resto de España y pasó por los restaurantes italianos más importantes del país. Su combinación con las pastas era asombrosa ya que se trata de un vino que no supera los múltiples sabores de la pasta sino que completa su sabor convirtiéndolo en un auténtico placer sensorial.

