La investigación, en la que han participado investigadores del Instituto de la Grasa (centro del CSIC en Sevilla), gira alrededor de la influencia del aceite de orujo sobre el desarrollo de la lesión arteriosclerótica.
Los resultados muestran que el aceite de orujo puede usarse para la elaboración de nutracéuticos (alimentos con capacidad de prevenir y tratar enfermedades) y fitofármacos (medicamentos cuyo principio activo son ingredientes vegetales).
Incluso podría usarse como base para medicamentos concebidos específicamente para la arteriosclerosis. Ingerido como parte de la dieta habitual, el aceite de orujo es un alimento funcional con efectos beneficiosos para la salud.

