Nuestra productividad y capacidad de gestión de almacenes en general ha mejorado considerablemente con la implementación de los terminales portátiles y la infraestructura inalámbrica. En algunos casos hemos aumentado nuestra eficacia en un 30%, lo que supone un importante incremento, teniendo en cuenta que la empresa mueve miles de palés al día. De hecho, el plan ha tenido tanto éxito que le ha valido a Hamé su inclusión en la lista de mejores prácticas de la publicación internacional del sector logístico BestLog.Martin Štrupl, director de logística y distribución de Hamé
HAMÉ, Ltd.
HAMÉ, Ltd. es una empresa checa que manufactura comida preparada y de larga duración, incluyendo carne, puré de tomate, frutas y verduras. Actualmente fabrica más de 100.000 toneladas de productos alimenticios, lo que le convierte en uno de los mayores productores del sector alimentario checo. La empresa exporta además a más de 35 países.
El desafío: puntos de envío dispersos, con elevados costes de explotación y trazabilidad deficiente
Hamé se enfrentaba a varios desafíos referentes a sus procesos logísticos. En primer lugar, la naturaleza de sus actividades de distribución exigía que tuviera muchos puntos diferentes de recogida y envío, incluyendo varios almacenes externos, con un espacio frecuentemente reducido. Por otra parte, mucha información sobre envíos y entregas se registraba manualmente en papel, lo que suponía tener que volver a introducir los datos en el sistema logístico, un método proclive a los errores.
Ambos factores provocaban que Hamé pagara con frecuencia unos costes excesivos por el transporte de las mercancías desde sus plantas de fabricación hasta los distintos departamentos de envío y almacenes.
Hamé decidió por consiguiente abrir unas nuevas instalaciones centralizadas de distribución en Staré Město, cerca de Uherské Hradiště. El nuevo almacén consolidó los numerosos puntos de recogida y envío en un único centro principal, de forma que todas las entregas y las recogidas tuvieran que llegar y salir de un mismo lugar, en lugar de tener muchos almacenes dispersos por toda la República Checa. El almacén supuso además para Hamé una considerable ampliación de su capacidad, permitiéndole guardar hasta 35.000 palés y cargar hasta 3.000 palés en camiones o furgonetas.
No obstante, para que Hamé pudiera hacer un seguimiento eficaz de todos los pedidos y palés y supiera exactamente dónde estaban las mercancías en cada momento, el equipo de TI quería implementar la mejor solución posible para gestión de almacenes. Para ello, recurrieron a ICZ y Motorola.
La solución: Una nueva solución para gestión de almacenes (WMS)
Hamé optó por una nueva solución de gestión de almacenes (WMS por sus siglas inglesas) llamada Osiris ICZ, que debía interconectarse con su sistema central de ERP. Se decidieron por ella porque les permitía automatizar el proceso de identificación de artículos utilizando lectores de códigos de barras, y tener visibilidad en tiempo real de la gestión del almacén.
La solución WMS cuenta con terminales portátiles Motorola VC5090 montados en vehículos y dotados de lector láser, lo que les permite capturar rápidamente los datos de los códigos de barras. Estos dispositivos fueron escogidos por su diseño, extremadamente resistente y robusto, y porque soportan múltiples caídas al suelo desde 1,8 metros de altura. Hamé necesitaba también un dispositivo capaz de escanear códigos de barras a gran distancia, ya que los racks del almacén pueden llegar a tener 10 metros de altura. Así pues, se decidió que el personal de almacén llevaría terminales portátiles Motorola MC9000 para captura rápida de datos.
Los códigos de barras contienen datos adicionales, como la descripción exacta y la localización de las mercancías, las carretillas elevadoras, carros y áreas de almacenamiento existentes en cada nave, y esta información se introduce directamente y en tiempo real en el sistema back-end a través de la red inalámbrica. Los dispositivos portátiles son ideales para su uso en los almacenes de Hamé, con frecuencia muy húmedos y polvorientos.
La implementación del sistema WMS Osiris corrió a cargo de ICS, partner de integración tecnológica de Hamé desde hace años.
“Necesitábamos un dispositivo que nos permitiera transmitir información instantáneamente desde el almacén hasta nuestro sistema ERP central”, afirma el ingeniero Martin Štrupl, director de logística y distribución de Hamé. “También era importante que el dispositivo soportara las duras condiciones del almacén, y los dispositivos de Motorola respondían perfectamente a la descripción”.
Los beneficios: Mejor servicio al cliente, mayor productividad y ahorro en los costes
Hamé actualmente ha reemplazado su anticuado modelo de introducción manual de datos por captura automática mediante lectura de códigos de barras. Este sistema ha contribuido a mejorar el movimiento y coordinación de las mercancías dentro del almacén, así como los procesos de expedición y exportación. Con los dispositivos Motorola quedan registrados de forma precisa y fiable los datos sobre las mercancías que pasan por el almacén, permitiendo hacer el seguimiento de los productos incluso por lotes y fechas de caducidad. Esta información permite a Hamé establecer prioridades y saber qué mercancías deben moverse, cuándo y con qué grado de urgencia. Como el proceso realiza la captura automática de datos, también se elimina la posibilidad de cometer errores y fallos manuales. El nuevo proceso logístico de distribución, además, permite a la organización ser más flexible y entregar los pedidos de sus clientes con mayor rapidez, ya que la empresa sabe exactamente dónde está cada palé en cada momento.
"Para nosotros, los nuevos terminales portátiles suponen una forma rápida y fiable de transmitir datos cruciales sobre las mercancías, y tener visibilidad completa de dónde están en cada momento. Esto significa que podemos ofrecer un mayor nivel de servicio al cliente y agilizar el reparto, incrementando nuestra productividad", añade Martin Štrupl.
“Desde que se construyó el nuevo centro de distribución ya no tenemos que preocuparnos; los costes de logística han caído y ha mejorado el número y la flexibilidad de los puntos de recogida y entrega. Como podemos identificar más rápidamente las mercancías, podemos descargarlas y transportarlas a su lugar dentro del almacén también más rápidamente. El tiempo necesario para recoger cada palé se ha reducido notablemente, pasando de cuatro minutos a sólo uno y medio por palé, mientras que el tiempo necesario para colocar cada palé en su lugar correcto se ha reducido de dos y medio a un minuto y medio”, prosigue Štrupl.
“Nuestra productividad y capacidad de gestión de almacenes en general ha mejorado considerablemente con la implementación de los terminales portátiles y la infraestructura inalámbrica. En algunos casos hemos aumentado nuestra eficacia en un 30%, lo que supone un importante incremento, teniendo en cuenta que la empresa mueve miles de palés al día. De hecho, el plan ha tenido tanto éxito que le ha valido a Hamé su inclusión en la lista de mejores prácticas de la publicación internacional del sector logístico BestLog”, concluye Štrupl.