FEBE rechaza el anuncio del candidato Rubalcaba de subir los impuestos al alcohol sólo a las bebidas espirituosas

El sector tacha las declaraciones de electoralistas y discriminatorias. No se sustenta desde el punto de vista sanitario, criminalizando a las bebidas espirituosas, y dejando fuera de esta medida al 70% del consumo de bebidas con contenido alcohólico, que es lo que representan el vino y la cerveza. No se justifica por fines recaudatorios. La recaudación en 2010 por impuestos sobre alcohol se situó en niveles de 2002, con 810 millones de euros, y muestra una tendencia negativa en lo que va de año. La medida ahondaría en la injusta discriminación fiscal que históricamente sufre el sector de los espirituosos con respecto a otras bebidas con alcohol. Agravaría la delicada situación que atraviesa el sector, que cae de forma continuada desde 2003 con decrecimientos de dos dígitos desde 2008. El impacto se extendería a otros sectores vinculados como la hostelería, el turismo y el ocio nocturno.

 La Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) cree que el anuncio del candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, de subir un 10% los impuestos especiales a las bebidas espirituosas es injustificado, discriminatorio y electoralista. Además, la patronal afirma que es una medida poco meditada ya que castigaría de forma exclusiva a una industria, compuesta en un 80% por pequeñas y medianas empresas familiares, que acumula una caída estructural desde 2003 y con un desplome de más de un 10% de media desde el 2008, provocando el cierre de muchos de estos negocios con la consiguiente destrucción de puestos de trabajo, lo que se traducirá a su vez en aumento del gasto por subsidio de desempleo y la caída de otros impuestos, como el IRPF o el Impuesto de Sociedades.

 
Para el sector de bebidas espirituosas esta propuesta es claramente injustificada desde el punto de vista sanitario como ha querido explicar el candidato del PSOE, cuando sólo pretende gravar a una cuarta parte de las bebidas con contenido alcohólico, excluyendo al vino  y cerveza. De hecho, las bebidas espirituosas representan el 28% del consumo de alcohol en España, frente al 36,2% de la cerveza y el 33,6% del vino. “No tiene sentido que se intente justificar una subida de impuestos por el perjuicio que tiene el consumo abusivo o indebido de alcohol en la salud y sin embargo se deje fuera más del 70% de las bebidas con contenido alcohólico. Es como si en el caso del tabaco se decidiese, por fines sanitarios, gravar sólo el tabaco rubio y excluir el negro”, ha manifestado Bosco Torremocha, Director Ejecutivo de FEBE.
 
La propuesta se hace todavía más inexplicable e incoherente cuando la semana pasada la Ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, firmó junto con otros colectivos y asociaciones el primer gran pacto social para la prevención del consumo en menores. Con este  pacto, que ha sido rubricado e impulsado desde su gestación por la industria de bebidas espirituosas y la Fundación Alcohol y Sociedad, creada y financiada por el propio sector, se promueve la adopción de  medidas institucionales y sociales de carácter preventivo como la mejor forma para luchar contra el consumo abusivo de alcohol y lograr un consumo cero en menores.
 
Asimismo, el Candidato Socialista aludía en su propuesta a los efectos perjudiciales que el consumo abusivo de alcohol puede ocasionar a la salud y, en consecuencia, al sistema sanitario. Por este motivo, FEBE no entiende porqué se discrimina a las bebidas espirituosas y se las criminaliza, presentándolas como las únicas responsables de estos problemas sanitarios, ya que serían las únicas bebidas con alcohol que asumirían esta subida impositiva destinada a financiar la sanidad. De este modo, conviene recordar que, desde un punto de vista sanitario, científico y estrictamente objetivo, las bebidas espirituosas contienen exactamente el mismo tipo de alcohol que las bebidas fermentadas (cerveza y vino): el etanol. Este alcohol se obtiene tanto por la fermentación como por la destilación de materias primas agrícolas. Asimismo, una copa de 10 centilitros de vino o cava de 12 grados, tiene la misma cantidad de alcohol que una caña de cerveza de 25 centilitros a 5 grados, o que un combinado de bebida espirituosa a 40 grados. Todos ellos contienen entre 12 y 13 gramos de alcohol puro.
 
Además, las bebidas espirituosas son el sector de bebidas alcohólicas que más ha invertido en materia de promoción del consumo responsable, a través de numerosas iniciativas dirigidas a colectivos de riesgo y a la sociedad en general. Así, ocuparía el noveno puesto en el ranking de inversión en Responsabilidad Social, con un montante total de 20 millones de euros.
 
 
Inexplicable y discriminatoria desde el punto de vista de la fiscalidad
Los fines recaudatorios tampoco justifican esta propuesta. El candidato socialista ha afirmado que con la subida del 10% de los impuestos especiales sobre las bebidas espirituosas y el tabaco se recaudarían 1.000 millones de euros más, dinero que serviría –en palabras de Rubalcaba- para ayudar a financiar del sistema público de salud. Si ya se ha demostrado lo incoherente que es la medida desde el punto de vista sanitario, no lo es menos desde el punto de vista recaudatorio.
Según datos de la Agencia Tributaria, en 2010 se recaudaron 810 millones de euros por impuestos Especiales sobre bebidas espirituosas, situándose en el mismo nivel que en el año 2002 y mostrando una tendencia decreciente, ya que de enero a agosto de 2011 la recaudación por este concepto cayó un 5,7% respecto al mismo periodo del año anterior. Este descenso de la recaudación se debe principalmente a la caída del consumo como consecuencia de la situación económica, agravada por el incremento del IVA en dos puntos en julio de 2010. Por tanto, cualquier subida de IIEE contribuirá, en este contexto, a contraer más el consumo.
Además, cabe subrayar que esta propuesta ahondaría aún más en la situación discriminatoria que vive el sector de  bebidas espirituosas en materia de fiscalidad. En la actualidad y a pesar de representar únicamente el 28% del consumo de bebidas con contenido alcohólico, las bebidas espirituosas aportan más del 71% de los ingresos por impuestos especiales sobre alcohol. Esta medida, por lo tanto, incidiría aún más en la injusta discriminación fiscal que sufre el sector con respecto a otras bebidas con alcohol que además, y a diferencia de las bebidas espirituosas,  están experimentando un repunte en las ventas desde 2010, como es caso de la cerveza.
FEBE es plenamente consciente del momento económico del país y del impacto de la crisis en los niveles de recaudación. No obstante, la evolución de los datos fiscales demuestra que esta subida de impuestos no contribuirá incrementar la recaudación.
Una medida que dañaría al sector e indirectamente a la hostelería y el turismo
Como agravante, la patronal  señala que la subida de impuestos especiales multiplicaría los efectos adversos, muy superiores a la pretendida subida de la recaudación. En efecto, FEBE cree que con esta medida se hundirá aún más el consumo lo que impactará directamente en una industria compuesta en un 80% por pequeñas y medianas empresas familiares muy golpeadas por la crisis y que, en muchos caso, se verán obligadas a cerrar con la consiguiente destrucción de puestos de trabajo, lo que se traducirá a su vez en aumento del gasto por subsidio de desempleo y la caída de otros impuestos, como el IRPF o el Impuesto de Sociedades.
 
Poniendo el acento en las consecuencias sobre el mercado laboral, las bebidas espirituosas sostienen cerca de 250.000 puestos de trabajo, entre los directamente imputables a la industria (10.000) y los vinculados dentro de la hostelería, la restauración y el ocio nocturno, entre otros subsectores. Todos ellos han sufrido un acusado ajuste en cuanto a puestos de trabajo desde el inicio de la crisis, y sólo el turismo ha presentado un repunte a lo largo del presente año. Según  estimaciones de FEBE, de aplicarse esta subida de IIEE en los términos propuestos por el candidato socialista, se perderían más de 37.000 puestos de trabajo.
 
Según Bosco Torremocha, director ejecutivo de FEBE, “turismo y hostelería son dos sectores directamente ligados al de las bebidas espirituosas. Las diferentes subidas de impuestos especiales de años anteriores, unida a la del IVA en 2010, ya tuvieron consecuencias directas en el turismo, ya que se estima que alrededor del 13% del gasto total de los turistas que visitan España se destina al consumo y disfrute de bebidas espirituosas”.
Para el sector de bebidas espirituosas el canal hostelero es fundamental a la hora de fomentar consumos responsables y perpetuar el patrón de consumo mediterráneo que caracteriza a España. En los últimos años la hostelería ha presentado una caída del 30% de su actividad y volumen económico, según datos de la Asociación de Empresarios por la Calidad del Ocio (ECO). FEBE cree que el sector hostelero verá con preocupación esta nueva subida de impuestos que, sin duda, supone una nueva preocupación y una amenaza para el retroceso continuado del sector.