El equilibrio entre la rentabilidad y la reducción de los impactos en el medio ambiente es uno de los compromisos de Marfrío

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebrará el próximo domingo día 5 de junio, Marfrío – empresa elaboradora y procesadora de productos congelados- quiere mostrar su implicación con el desarrollo sostenible. Este compromiso ha llevado a la empresa a certificarse bajo la norma ISO 14001.
 
El respeto por el medio ambiente es una de las principales preocupaciones que este grupo siempre ha tenido en cuenta. Marfrío, consciente de la necesidad de preservar los recursos que brinda el mar, gestiona la pesca y la elaboración de los productos marinos ajustándose siempre a las leyes y regulaciones internacionales. Con este objetivo, la compañía ha invertido en avances tecnológicos tales como la instalación de depuradoras especiales que ejercen un mínimo impacto ambiental. Concretamente, la fábrica ubicada en Vilanova de Cerveira (Portugal), cuenta con la certificación ISO 14001 por su gestión ambiental.
 
Esta norma está diseñada para aquellas empresas que buscan reducir  los impactos medioambientales, cumplir con la legislación en materia de medio ambiente y, alcanzar así, dos claros objetivos: Un equilibrio entre el mantenimiento de la rentabilidad y la reducción de los impactos en el medio ambiente.
 
Esta responsabilidad social, en la que Marfrío está comprometida, exige a la empresa llevar a cabo un plan de protección ambiental y un esfuerzo continuo por reducir el impacto que ejerce sobre el ecosistema.
 
 
Datos de interés sobre Marfrío
 
  • Marfrío inauguró sus instalaciones en Marín en 1985, por lo que el pasado año celebró su vigésimo quinto aniversario.
  • Es una empresa española centrada en la elaboración y comercialización de pescado y marisco congelado y que en la actualidad se configura como uno de los principales mayorista de productos del mercado europeo.
  • En la actualidad, sus accionistas mayoritarios son Pesquera Echalar y Copemar.
  • La firma posee fábricas en Marín (Galicia, España) y en Vilanova de Cerveira (Portugal) y una empresa participada en Namibia (Seaflower)
  • Consiguió superar una dura etapa, reformando su estructura y su modelo de gestión. De unas pérdidas acumuladas de 10 millones de euros, pasó a dar beneficios.
  • En 2010, facturó 80 millones de euros.
  • Está avalada con los certificados ISO 9001 y el International Featured Standard Food (IFS) de nivel Superior (98,93%), siendo este último un estándar de auditoria reconocido a nivel internacional que vela continuamente por mejorar la seguridad de los productos dirigidos al consumidor.