Panrico ha adquirido el negocio de galletas de Artiach a Kraft Food, en una operación en la que se incluyen marcas tan importantes como Filipinos, Chiquilín, Marbú, Artiach (Artilimón, Artinata, etc) y Dinosaurus, entre otras.
Además, se incluye en la transacción la factoría de Orozko (Vizcaya), con una plantilla de 240 personas.
La adquisición de Artiach ha sido, en palabras de Joan Cornudella, consejero delegado de Panrico, “una oportunidad de negocio única”. Cornudella explicó que la compra de Artiach se ha debido al atractivo del mercado de galletas, a que la firma goza de una posición de liderazgo y a que encaja perfectamente con Panrico.
Hay que destacar que en la actualidad Kraft lidera el sector con el 28,2% de cuota, según datos de Nielsen, seguido de Artiach con el 11,9%. De esta forma, Panrico, que ya disfruta de posiciones privilegiadas en los mercados de bollería y pan de molde, hace lo propio en el sector galletero.
Panrico facturó en 2007 un total de 555,4 millones de euros, cifra que espera aumentar hasta alrededor de los 700 millones en 2008, gracias al empujón de Artiach. Hay que recordar que en 2006 Panrico desarrolló un plan estratégico con el objetivo de alcanzar en un plazo de cinco años una facturación de 1.000 millones de euros y un EBITDA de 200 millones. Además, la firma se ha marcado el objetivo de salir a bolsa, aunque los responsables de la compañía no quisieron fijar plazos, menos aún con la volatilidad de los mercados bursátiles de los últimos tiempos.
