FEBE defiende en el Senado un modelo educativo y preventivo para luchar contra el consumo abusivo de alcohol

·FEBE apuesta por aunar esfuerzos entre todos los sectores y estamentos implicados para luchar contra el consumo indebido de bebidas alcohólicas. ·Mantener y perpetuar el patrón de consumo mediterráneo a través de la educación y la formación ayuda a fomentar un consumo responsable de bebidas alcohólicas a la vez que favorece el mantenimiento del sector ·La industria de bebidas espirituosas en España invierte más de 20 millones de euros en promover el consumo responsable, lo que le sitúa a la cabeza de los sectores económicos en cuanto a inversión en responsabilidad social

La Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) ha defendido hoy en el Senado ante la Comisión Mixta para el Estudio del Problema de las Drogas la puesta en marcha de soluciones que aboguen por la educación en el consumo responsable de bebidas alcohólicas, con el objeto de prevenir un consumo abusivo y erradicarlo en colectivos de riesgo, como menores, embarazadas y conductores. La Federación ha apostado por mantener y perpetuar el denominado patrón de consumo mediterráneo que caracteriza a España, ya que implica un modelo de consumo responsable de bebidas a la vez que permite el sostenimiento de un sector que genera riqueza y empleo.
 
En su exposición ante la Comisión Mixta, Bosco Torremocha, Director Ejecutivo de FEBE, ha manifestado su apoyo a los objetivos de la Proposición No de Ley, aprobada el pasado 24 de febrero en el Senado, para prevenir el consumo de alcohol en menores y grupos de riesgo. Además, el Director Ejecutivo de FEBE ha hecho especial hincapié en la necesidad de sumar esfuerzos por parte de toda la sociedad. “Es necesario que los sectores implicados, la Administración, ONGs, consumidores, educadores, familias, medios de comunicación y la comunidad científica trabajemos juntos para luchar contra el consumo indebido de alcohol, contribuyendo a perpetuar el patrón de consumo mediterráneo”.
 
También ha  recordado que “cuando se trata de incidir en comportamientos y cambiar hábitos la mejor alternativa es la educación y la formación. Hay que avanzar en acciones que sintonicen con los jóvenes y evitar medidas de carácter prohibicionista que pueden provocar un efecto contrario”. En este sentido Torremocha ha hecho un recorrido por las iniciativas que la Federación ha desarrollado en materia de prevención del consumo abusivo de bebidas alcohólicas en España y que han supuesto una inversión hasta la fecha de unos 20 millones de euros.
 
En la línea de fomentar la seguridad vial mediante la prevención y la educación, el programa Los Noc-Turnos promovido por FEBE ha procurado introducir en España durante los últimos 10 años la figura del conductor alternativo como práctica habitual entre los jóvenes a través de la intervención en el punto de consumo. Desde sus orígenes, esta iniciativa  ha impactado en casi 20.000 jóvenes. Las encuestas realizadas reflejan que, en la actualidad, 7 de cada 10 jóvenes conocen la figura del conductor alternativo, lo que implica un aumento de su conocimiento en un 46% desde el inicio de la campaña.
 
La educación y la prevención, tarea de todos los agentes sociales
Entre las acciones que lleva a cabo la Fundación Alcohol y Sociedad (FAS)para retrasar la edad de inicio al consumo y reducir la cantidad de menores que beben alcohol, su oferta educativa ha conseguido llegar a 1.508.306 alumnos, interviniendo en 8.441 centros escolares y ofreciendo asesoramiento a más de un millón de familias. “Las actividades se dirigen tanto a menores como profesores, utilizando diferentes materiales pedagógicos de apoyo, y a padres, a través de charlas y escuelas-coloquios”.
 
En esta misma línea, Bosco Torremocha ha querido incidir en la importancia de implicar a los diferentes agentes sociales y abordar diversas líneas de acción “para erradicar un fenómeno complejo como es el consumo indebido de alcohol. “En el caso de los más jóvenes, por ejemplo, es clave implicar a todos los actores relacionados con la educación del menor y su área de influencia, ya sean familias, educadores y profesores, instituciones públicas y privadas, medios de comunicación y, por supuesto, los propios jóvenes”.
 
Abogar por un patrón de consumo mediterráneo
España se sitúa en los tramos más bajos de la Unión europea en cuanto a porcentaje de consumidores abusivos, con un 7% de consumidores abusivos frente al 10% de la media europea y a países como Irlanda (26%), Reino Unido (24%), Dinamarca (23%) o Finlandia (23%), con niveles por encima del 20%.
 
“Nuestro país tiene una tradición de consumo mediterráneo que, sin duda, supone importantes beneficios en términos de autocontrol social y sensatez en el consumo y que contrasta con otros patrones de consumo de países del Norte de Europa”, ha manifestado el Director Ejecutivo de FEBE. “Esto no significa que no seamos conscientes de la extensión entre algunos jóvenes de pautas de consumo inadecuado y abusivo, sobre todo durante los fines de semana. Por eso, desde FEBE, creemos que es necesario mantener y perpetuar el patrón de consumo mediterráneo en el que se producen más momentos de consumo, pero raramente abusivo, y que favorece al sostenimiento de un sector que genera riqueza y empleo.”
 
De la industria de bebidas espirituosas dependen más de 350.000 puestos de trabajo, directos e indirectos, y supone un 40% del valor de mercado de todas las bebidas con alcohol en Europa. Igualmente, la producción de bebidas espirituosas representa aproximadamente el 1,5% del total de la industria agroalimentaria y el 0,12% del PIB español. Se trata, además, de un sector muy diverso ya que FEBE agrupa a compañías multinacionales líderes en todo el mundo y a pequeñas empresas familiares de producción artesanal, representando estas últimas el 80% de sector.
 
Una industria responsable
La industria de bebidas espirituosas en España realiza una intensa labor de responsabilidad social desde hace más de 10 años. En este tiempo ha abanderando el fomento del consumo responsable a través de diferentes programas educativos y con una inversión total de más de 20 millones de euros, lo que sitúa a este sector a la cabeza de la inversión en responsabilidad social, siendo la novena organización que más invierte en esta materia, después de las Cajas de Ahorros.
 
En este momento FEBE tiene en marcha varias iniciativas para el fomento del consumo responsable entre los jóvenes como la Web de Consumo Responsable, el programa Los Noc-Turnos o la actividad de la Fundación Alcohol y Sociedad; así como el Programa Tú Sirves, Tú Decides dirigido a hosteleros como agentes clave a la hora de promover hábitos responsables entre sus clientes.
 
En la actualidad FEBE cuenta con más de 20 convenios de colaboración con Ayuntamientos españoles y Comunidades Autónomas para promover la responsabilidad en el consumo de bebidas alcohólicas y prevenir los consumos indebidos. “Desde siempre, en FEBE, hemos apoyado los esfuerzos de las autoridades para evitar el consumo abusivo de bebidas con contenido alcohólico y promover el ‛consumo cero’ en menores y otros colectivos de riesgo” afirma Bosco Torremocha.
 
¿Qué es FEBE?
La Federación Española de Bebidas espirituosas, creada en 1999, agrupa a más de 120 empresas españolas productoras y distribuidoras de bebidas alcohólicas procedentes de la destilación de materias primas agrícolas. Representa a prácticamente el 100% del sector en España. FEBE es la expresión de la unidad del sector, inmerso en dos grandes retos:
·          La apuesta por la calidad y la innovación en un mercado cada vez más exigente
·          La responsabilidad social activa de la industria, que debe combinar el legítimo desarrollo sectorial con la lucha contra el consumo indebido de productos con contenido alcohólico.
Las bebidas espirituosas son las bebidas alcohólicas destiladas a partir dematerias primas agrícolas (uva, caña, cereales, remolacha, frutas, etc.). Las principales bebidas espirituosas que se producen tradicionalmente en España son el brandy, whisky, ron, ginebra, licores, aguardientes y orujos.