Los fabricantes de bolsas de plástico de un solo uso denuncian en Bruselas a la Junta de Andalucía y al Gobierno de Cantabria.
ANAIP (Asociación Española de Industriales de Plásticos) en representación de los fabricantes
españoles de bolsas de plástico ha denunciado, ante la Comisión Europea, el nuevo impuesto sobre las
bolsas de plástico de un solo uso creado e implantado por los Gobiernos de la Junta de Andalucía y de
Cantabria, por considerar que encubre una ayuda ilegal a favor de determinadas bolsas exentas del
impuesto que compiten con las bolsas de plástico de un solo uso
Paralelamente, ANAIP ha presentado un escrito ante la Defensora del Pueblo pidiéndole la interposición
de un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley andaluza por la que se crea el referido impuesto
sobre las bolsas de plástico.
El nuevo impuesto pretende perseguir el objetivo medioambiental de disminuir la utilización de las
bolsas de plástico de un solo uso, con la finalidad de minorar la contaminación que generan y contribuir
a la protección del medio ambiente. Ahora bien, “el problema medioambiental de las bolsas de plástico
de un solo uso” está sobredimensionado y se limita al impacto visual de aquellas que son abandonadas
en lugares inadecuados y que con educación cívica se podrían evitar. En su producción y hasta la
puesta en el mercado, el impacto medioambiental es incluso menor que el que tiene la fabricación de la
mayoría de los productos que consumimos.
Además, las bolsas de plástico de un solo uso cumplen con los requisitos de reciclado de la normativa
europea y española vigente: pagan a ECOEMBES la tasa del Punto Verde correspondiente al Sistema
Integrado de Gestión (SIG) de residuos de envases y envases usados, por lo que el reciclado de las
bolsas de plástico está completamente garantizado, tanto conceptual como financieramente. Lo que
supone aplicar una tasa a un producto que ya tiene impuesta otra tasa.
Así las cosas, los fabricantes de bolsas de plástico de un solo uso asociados en ANAIP, van a luchar
para defender el único producto que pueden fabricar con sus equipos, y para el que fueron creadas sus
empresas, ante los continuos ataques que están recibiendo. Asimismo, desde ANAIP se recuerda que
el nuevo impuesto conllevará una significativa disminución de la producción de bolsas de plástico,
poniendo en trance de desaparecer, en los próximos dos o tres años, 11.000 puestos de trabajo y la
mayoría de las 350 empresas que las fabrican.
En contra, según ANAIP, para que disminuya el abandono incontrolado de las bolsas de plástico,
después de su uso, la solución no es imponer un impuesto sobre unas determinadas bolsas, en
beneficio de otras, que no evitará que se sigan abandonando bolsas de este o de otro tipo, sino
impulsar el consumo responsable entre los ciudadanos, exigir a todas las bolsas que se consumen el
pago del “punto verde” e impulsar el reciclado mecánico y la valorización energética de las bolsas al
final de su vida útil.
