Ubicado en Factoría Cruzcampo, el muro “Nuestra historia tiene nombres” reconoce a más de 20 negocios históricos de la ciudad y refuerza el compromiso de HEINEKEN España con la hostelería sevillana. Los bares homenajeados suman más de 2.500 años de historia, con una antigüedad media de 110 años por negocio.
HEINEKEN España ha presentado hoy “Nuestra historia tiene nombre”, una iniciativa de reconocimiento permanente a más de 20 tabernas y bares históricos de Sevilla vinculados durante décadas a Cruzcampo. El homenaje se materializa en un “muro de la fama” ubicado en la fachada de Factoría Cruzcampo para poner en valor la trayectoria de establecimientos y hosteleros que forman parte de la memoria colectiva de la ciudad y que entre todos suman más de 2.500 años de historia.
La iniciativa busca agradecer el compromiso mantenido a lo largo del tiempo por estos negocios y reconocer su contribución a la historia hostelera de Sevilla. Una selección de tabernas que responde a tres criterios: (1) la trayectoria de colaboración con Cruzcampo; (2) el volumen de ventas de cerveza y la importancia de la relación comercial a lo largo del tiempo; y (3) el valor simbólico de cada local, ya sea por su carácter familiar, emblemático o por su especial arraigo en la ciudad. Además, se ha valorado especialmente la antigüedad de los negocios y la continuidad de la gestión familiar a lo largo de generaciones.
Los bares y tabernas homenajeadas han sido: El Rinconcillo, Los Claveles, Bodega Morales, Las Teresas, La Goleta, Bodega Blanco Cerrillo, Casa Palacios , El Bistec , Casa Román, Casa Coronado, Bar Vizcaíno, Bar Jota, Bodega Góngora, Casa Moreno, El Tremendo, La Flor de Toranzo, Las Columnas Santa Cruz , Bar Arenal (Ventura), Casa Pepe, Casa Robles, Casa Julián, Bar Cruzcampo y Yebra. En conjunto, estos establecimientos suman más de 2.500 años de historia, con una antigüedad media de 110 años por negocio.
Cada uno de ellos, además de incorporar su nombre al muro “Nuestra historia tiene nombres”, ha recibido una reproducción conmemorativa del templete de la Cruz del Campo.
Al acto han asistido, junto a representantes de los establecimientos históricos, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz; la delegada de Turismo y Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Angie Moreno; Antonio Castaño, gerente de Turismo Sevilla; Alfonso Maceda, presidente de la Asociación de Hosteleros de Sevilla y provincia; Francisco Herrero, presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla; David Alva, secretario de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES); así como Juan Gómez Verástegui, director de Hostelería de HEINEKEN España en Andalucía; y Carmen Ponce, presidenta de la Fundación Cruzcampo y directora de Asuntos Corporativos de HEINEKEN España.
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha destacado que: “La hostelería tradicional no es un elemento decorativo sin más en el paisaje urbano de Sevilla. Representa un activo económico de primer orden, un factor de vertebración social en muchos barrios de la ciudad y, sin duda, es la expresión más genuina de nuestro modelo de vida. Este acto en Fundación Cruzcampo supone un hito más dentro del apoyo a nuestros comercios tradicionales por su incalculable aportación a la economía y a la historia de Sevilla, porque nuestra ciudad es más fuerte, más atractiva y próspera cuando protege la singularidad de su tejido productivo tradicional”.
Por último, el alcalde ha agradecido a “Cruzcampo por su compromiso histórico con Sevilla y con su hostelería, contribuyendo desde hace más de un siglo a formar parte de la identidad, la cultura y nuestra forma de vida”.
Por su parte, Juan Gómez Verástegui, director de Hostelería de HEINEKEN España en Andalucía, ha declarado: “La hostelería forma parte de la historia de Cruzcampo y de la identidad de nuestra ciudad. Los establecimientos que hoy reconocemos llevan décadas acompañándonos y contribuyendo a que nuestra cerveza esté presente en algunos de los momentos más importantes de la vida de miles de personas. Con este homenaje queremos agradecer a las familias que, generación tras generación, han dado vida a estos negocios y que forman parte del patrimonio sentimental y cultural de Sevilla”.
“El muro ‘Nuestra Historia tiene Nombres’ no podía estar en mejor lugar: en la fachada del edificio donde nació Cruzcampo en 1904 y que hoy alberga la sede de la Fundación, dedicada durante los últimos 30 años a apoyar la hostelería y promover la cultura cervecera”, ha destacado Carmen Ponce, presidenta de la Fundación Cruzcampo.
HEINEKEN ESPAÑA, CON LA HOSTELERÍA SEVILLANA
HEINEKEN España mantiene una apuesta sostenida por la hostelería española, a la que presta servicio en más de 125.000 bares y restaurantes de todo el país. A través de formación, digitalización, innovación, herramientas de gestión e iniciativas de apoyo al sector, la compañía trabaja para mejorar la competitividad y el futuro de sus hosteleros, considerados compañeros de viaje esenciales para su actividad.
Asimismo, como brazo social de HEINEKEN España, Fundación Cruzcampo lleva más de 30 años impulsando el desarrollo de la hostelería a través de la formación y empleabilidad y la promoción de la cultura cervecera. Con más de 50 millones de euros destinados a acción social y más de 17.000 personas formadas, trabaja para fortalecer el futuro del sector y facilitar oportunidades a nuevas generaciones de profesionales. Con su Escuela de Hostelería y Talento Cruzcampo, Fundación Cruzcampo contribuye a la profesionalización de una actividad esencial para Sevilla y para Andalucía.
“Nuestra historia tiene nombre” se ubica precisamente en Factoría Cruzcampo. El reconocimiento forma parte del edificio histórico donde comenzó a elaborarse Cruzcampo en 1904 y que hoy alberga la sede de Fundación Cruzcampo. Un espacio que conecta pasado y futuro: el lugar donde nació nuestra historia cervecera y desde el que hoy seguimos impulsando oportunidades para las nuevas generaciones y apoyando a la hostelería sevillana.
HEINEKEN España refuerza así su compromiso con la hostelería, reconociendo la trayectoria de algunos de los establecimientos que mejor representan el vínculo histórico entre Cruzcampo, Sevilla y sus bares, muchas de ellos gestionados por las mismas familias desde hace décadas.





