El Cycle Syncing, la nueva tendencia que combina bienestar y cuidado facial

Las mejores recomendaciones de RINGANA para adaptar tu rutina facial a tu fase del ciclo menstrual

Durante el mes, hay días en los que notamos la piel más luminosa, lisa y equilibrada y otros en los que, sin haber cambiado nuestra rutina, aparece más sensibilidad, sequedad o imperfecciones. Pero, lo que no sabes es que, estos cambios, pueden estar relacionados con las fluctuaciones hormonales que se producen a lo largo del ciclo menstrual.

De ahí parte el concepto de cycle syncing, un enfoque que propone adaptar determinados hábitos, desde el cuidado de la piel hasta la alimentación o el ejercicio, a las diferentes fases del ciclo y a las necesidades que pueden aparecer en cada en cada momento.

Desde RINGANA, la marca austriaca de nutricosmética y cosmética vegana, sostenible y 100% natural, proponemos trasladar este enfoque también a la rutina de belleza, observar cómo cambia la piel a lo largo del mes y adaptarla a lo que necesita en cada momento. Para ello, conocer las cuatro fases del ciclo y cómo pueden influir en la piel puede ayudarnos a elegir mejor nuestra rutina.

Las necesidades de la piel según las fases del ciclo

Adaptar el cuidado facial a las diferentes fases del ciclo menstrual puede ayudar a reducir algunas alteraciones y mejorar el aspecto general de la piel. Cada fase implica cambios hormonales específicos que influyen directamente en ella.

  • Fase menstrual (días 1 - 5)

Durante la menstruación, los niveles de estrógeno y progesterona son bajos, lo que puede hacer que la piel esté más seca y sensible. En estos días cobran especial importancia los productos calmantes y que aporten una hidratación intensa. Una limpieza suave seguida de una crema hidratante intensiva e ingredientes calmantes como el aloe vera o el ácido hialurónico pueden ayudar a cuidar la piel.

Para esta fase, desde RINGANA recomendamos comenzar con un tónico, como el FRESH toner calm, pensado especialmente para pieles secas, sensibles o estresadas. Su fórmula combina aloe vera, que hidrata y calma la piel, con extracto de raíz de regaliz, que ayuda a reducir rojeces e irritaciones y a fortalecer la barrera cutánea.

A continuación, un serum, como el FRESH hydro serum, que aporta ese extra de hidratación gracias a su complejo de seis tipos de ácido hialurónico. Su fórmula contiene además filtrado de fermento de semilla de lágrima de Job, que ayuda a calmar la piel, aliviar rojeces y reforzar la barrera cutánea. Junto con el ADDS repair ayuda a calmar la piel y tratar las imperfecciones de forma suave, gracias a activos como niacinamida, extracto de raíz de regaliz y fermentos probióticos.

La rutina se completa con una crema hidratante, como la FRESH cream medium, y, cuando la piel necesite un cuidado extra, el FRESH skin perfection.

  • Fase folicular (días 6 - 14)

Durante esta fase aumentan los niveles de estrógeno, lo que hace que la piel esté más gruesa, elástica y resistente. El rostro suele mostrar un aspecto más luminoso y fortalecido. Es un buen momento para centrarse en la regeneración y el fortalecimiento de la piel. Una exfoliación suave y productos con antioxidantes, como la vitamina C, pueden contribuir a renovarla y protegerla.

En esta fase, desde RINGANA recomendamos incorporar un exfoliante, como el FRESH illuminating enzyme mask, una o dos veces por semana en la rutina de noche. Su combinación de enzimas de papaya, piña y kiwi con PHA proporciona una exfoliación enzimática suave que ayuda a eliminar células muertas y exceso de sebo y favorece la renovación celular, preparando además la piel para los siguientes pasos de la rutina.

Para potenciar la luminosidad, mezclamos el FRESH hydro serum, con el ADDS glow. Este concentrado contiene vitamina C y niacinamida, formulado para favorecer un tono más uniforme y luminoso y aportar protección antioxidante.

La rutina se completa con un tónico calmante, FRESH toner calm, para relajar e hidratar la piel, y una crema hidratante, FRESH cream medium, como último paso de cuidado.

  • Fase de ovulación (días 15 - 17)

Durante la ovulación, los niveles de estrógeno alcanzan su punto máximo, lo que suele traducirse en una piel luminosa y de aspecto saludable. Al mismo tiempo, aumenta la producción de sebo, lo que puede favorecer la obstrucción de los poros o la aparición de imperfecciones. Los productos no comedogénicos y las cremas hidratantes ligeras ayudan a mantener la piel fresca y limpia.

Desde RINGANA, recomendamos comenzar con el FRESH toner pure, especialmente indicado para pieles mixtas, grasas o con tendencia a imperfecciones. Su fórmula contiene zinc PCA y extracto de células madre de noni, que ayudan a regular la producción de sebo, junto con aloe vera para hidratar y calmar la piel. Su textura ligera ayuda a mantener una sensación fresca y prepara la piel para los siguientes pasos de la rutina.

La rutina se completa con una crema hidratante ligera, como la FRESH cream light, formulada con polifenoles que ayudan a equilibrar el nivel de sebo, además de un complejo de ceramidas y factor natural de hidratación que contribuyen a reforzar la barrera cutánea y mantener la hidratación.

  • Fase lútea (días 18 - 28)

Durante la fase lútea aumentan los niveles de progesterona, lo que puede incrementar la producción de sebo y favorecer la aparición de imperfecciones. Los productos con ingredientes antiinflamatorios, como el ácido salicílico o el aceite de árbol de té, pueden ayudar a prevenirlas y reducirlas. Mantener una buena hidratación y utilizar productos calmantes también es fundamental para minimizar la irritación.

El FRESH toner pure ayuda a regular la producción de sebo, además de hidratar y calmar la piel. Seguido del FRESH hydro serum, que puede combinarse con ADDS repair, especialmente indicado cuando aparecen imperfecciones y que ayuda a regular la producción de sebo y calmar las rojeces.

La rutina se completa con la FRESH cream light, cuya textura ligera aporta hidratación sin sobrecargar la piel y ayuda a mantener equilibrado el nivel de sebo. El FRESH skin perfection puede incorporarse como cuidado adicional cuando la piel necesite un extra de hidratación y cuidado.

Este enfoque no solo ayuda a reducir determinadas alteraciones de la piel, sino que también favorece una piel saludable y luminosa en armonía con el ciclo natural.

Además, el cycle syncing no se limita al cuidado de la piel. Este enfoque también plantea adaptar otros hábitos cotidianos a cómo nos sentimos en cada momento del ciclo. Durante la fase menstrual, por ejemplo, se priorizan actividades suaves como caminar o practicar yoga y alimentos que favorezcan el aporte de hierro; durante la fase folicular, el aumento de energía puede acompañarse de entrenamientos más intensos y comidas ligeras y nutritivas. En torno a la ovulación se proponen ejercicios de mayor intensidad, mientras que en la fase lútea cobran más protagonismo el ejercicio moderado, la gestión del estrés y una alimentación orientada a mantener estables los niveles de azúcar en sangre.

En cualquier caso, adaptar la rutina al ciclo no significa seguir un calendario rígido. Cada piel es diferente y sus necesidades pueden variar de una persona a otra. La clave está en ajustar la rutina cuando sea necesario, utilizando el ciclo como una guía para entender mejor lo que nuestra piel puede necesitar en cada momento.