La innovación en el mundo de la alta gastronomía es uno de los protagonistas destacados de este último número de ‘DQ’, con la última edición del Congreso Internacional Madrid Fusión, que durante unos días convirtió a la capital madrileña en punto de referencia para la cocina de vanguardia internacional. Un evento que mostró las últimas novedades y tendencias de la alta cocina, siempre reiventándose y adaptándose a las nuevas necesidades y preferencias del consumidor, pero también atreviéndose con creaciones y propuestas arriesgadas que han sorprendido a los paladares de todo el mundo.
Madrid Fusión es una apuesta firme por la innovación, pero tampoco olvida los siglos de tradición con los que cuenta el mundo de la gastronomía: materias primas, procesos de producción artesanales, sabores y esencias presentes a lo largo de la historia de la cocina. La vanguardia gastronómica no debe entenderse únicamente desde el punto de vista de la transgresión, de la novedad, de la búsqueda de la sorpresa. La última edición de este congreso recupera la esencia de los fogones de todo el mundo y demuestra que tradición e innovación, lejos de ser incompatibles, pueden darse la mano para crear una gastronomía de vanguardia distinta. Arriesgada, sí, pero también consciente del valor de la tradición y comprometida con un desarrollo sostenible.
Sin embargo, este año la organización no se lo ha puesto fácil a la prensa técnica. Mientras los medios generalistas o los blogueros, tan de moda en la actualidad, podían acreditarse sin problemas, desde nuestra editorial, especializada desde hace ya muchos años en el sector de la alimentación, la distribución y la hostelería, no lo hemos tenido tan fácil. Un congreso como Madrid Fusión no debería olvidar que son nuestras publicaciones las que llevan estas novedades a esos restaurantes, cocineros y profesionales de la alimentación a los cuáles deben el éxito de la feria. Los medios especializados son el mejor canal de difusión para este tipo de eventos, por lo que su presencia debería ser considerada imprescindible y, desde luego, muy deseable.
La alta cocina de Madrid Fusión nos ofreció un viaje a través de los cinco sentidos con mucho por descubrir, pero también recuperando sabores, aromas y texturas de nuestra cocina de siempre. Una invitación a conocer la historia, poner en valor nuestros mejores productos y acercarnos a la gastronomía de todo el mundo, a partir del que se despliega todo un universo de posibilidades, con la imaginación como único límite. El reto de atreverse a reinventar la tradición para avanzar hacia el futuro.
