Finalizando el primer semestre del nuevo año, tanto los balances de resultados de las empresas como los informes de asociaciones sectoriales y consultoras siguen indicando un freno en la tendencia negativa que había marcado la economía durante los años precedentes. Los datos apuntan a una recuperación económica general y el sector de la distribución afronta el 2015 con optimismo, como demuestran las fuertes políticas expansionistas llevadas a cabo durante estos primeros meses por muchos de los principales operadores.
El consumidor manda, pero su perfil ha cambiado mucho a lo largo de estos años de recesión. La crisis ha transformado a los compradores españoles, que se han vuelto más exigentes. El precio sigue siendo un factor determinante, pero no el único. Muchos consumidores se han acostumbrado a comparar productos y ofertas dentro de los distintos operadores hasta encontrar la mejor opción, equilibrando precio y calidad. El cliente exige cada vez más información, con un creciente protagonismo de las redes sociales y las aplicaciones móviles como nuevo canal de comunicación entre consumidores, distribuidores y fabricantes.
El consumo por impulso cae en importancia, frente a un comprador mucho más reflexivo, que busca, se informa y compara antes de efectuar su compra. Además, aumentan el número de actos de compra, aunque el tamaño de la cesta de productos se reduce. El sector de la distribución ha respondido a esta tendencia con una fuerte apuesta por los establecimientos de proximidad, con nuevos modelos comerciales basados en estas premisas.
En este nuevo número de Distribución Quincenal, podemos ver como tanto distribuidores como fabricantes se adaptan a este nuevo escenario, esforzándose por conocer en profundidad las necesidades y preferencias de estos nuevos hábitos de consumo. Un primer paso para otra de las claves del crecimiento: la innovación. Con el repunte económico, los compradores están dispuestos a invertir parte de su presupuesto en nuevos productos de calidad. Pero tampoco eso es suficiente. Además, el nuevo consumidor quiere una experiencia de compra cómoda, cercana, con mayor variedad de productos que le permitan una amplia libertad de elección. Nuevas formas de consumo que marcan los nuevos retos para el mercado, que deberá saber evolucionar si quiere seguir avanzando hacia la recuperación económica definitiva.
