Hace escasos días, asomó una ligera brisa fresca en forma de crecimiento del índice del comercio minorista, que subió un 3,5% el pasado mes de marzo a precios constantes y comparado con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, esto no debería llevar a una exaltación y pensar que estamos ya a punto de salir a flote. Todo lo contrario, los problemas persisten y, ahora encima, desde Bruselas nos llaman la atención por nuestro déficit y nos exigen hacer las reformas y los recortes que desde hace meses se han propuesto desde diversos estamentos de la escena política y económica.
Hay que ir a Bruselas para que nos digan (y obliguen) a tomar decisiones que hace tiempo que se deberían haber tomado. Y todo ello se debe a que España sí puede ser un gran problema para Europa. España no es Grecia, efectivamente. España es mucho mayor que Grecia y, por tanto, una hipotética caída tendría consecuencias mucho más graves. Es por ello que desde Alemania y Francia han decidido que es hora de poner las pilas a España, en vista de que su gobierno se lo tomaba con extremada e irresponsable calma.
Una de las escasas medidas tomadas en los últimos tiempos fue la subida del IVA, sin embargo esto no debería suponer un incremento en la recaudación. El gobierno da por hecho, al menos de puertas afuera, que esta subida impositiva no va a repercutir en muchos casos en el precio final y, por tanto, en el cliente. Aunque son pocos los distribuidores que se han posicionado públicamente, la mayoría de ellos ha afirmado que tratará de que no repercuta, pero lo cierto es que va a ser muy difícil que esto finalmente ocurra y el cliente no lo acabe pagando. En un momento en que es necesario estimular el consumo, la subida del IVA puede ocasionar el efecto contrario y cercenar la ya de por sí dañada confianza del consumidor, que opta por ahorrar como nunca lo ha hecho en la historia más reciente de nuestro país.
En otro orden de cosas, Carrefour ha decidido dar una nueva vuelta de tuerca a sus supermercados en nuestro país con la introducción de la enseña Carrefour Market, que sustituirá a medio plazo la actual Carrefour Express. Esta medida ya se ha tomado en Francia, donde Carrefour Market ha sustituido a Champion, y responde a la política de la compañía de aunar enseñas y modelos comerciales en todos los mercados en los que está presente. De hecho, la propia introducción y progresión de la cadena DIA en el mercado francés se explica por esta misma estrategia. Carrefour quiere hacer valer la propia fuerza de su nombre, crear valor y acentuar su ADN comercial.
Por otra parte, tal y como se profetizaba en el último número de Distribución Quincenal en esta misma página, Grupo Eroski sigue desinvirtiendo activos para reducir su deuda, con especial énfasis en el sur del país, donde se han localizado las cuatro últimas ventas realizadas, concretamente a Sabeco, Eco Mora, Líder Aliment y Maskomo, con Castilla-La Mancha y Andalucía como principales escenarios
A ello, hay que añadir una nueva operación de sale & leaseback que le ha reportado 150 millones de euros. Y la profecía se mantiene en pie. No será la última operación que se anuncie, aún hay más tela que cortar.