Los vientos del cambio

A  finales del pasado mes de septiembre se confirmaba la que será sin duda una de las noticias más destacadas dentro del sector de la distribución durante el presente ejercicio. El desembarco de Amazon en el mercado alimentario español ha supuesto toda una revolución para el sector, con sus defensores y detractores. Mientras los grandes grupos de distribución que operan en nuestro país y las principales asociaciones sectoriales aprovechan la ocasión para reabrir el debate sobre la flexibilización en los horarios y aperturas comerciales, ante los consumidores se presenta una nueva plataforma para la compra online, que amplía aún más la ya extensa cartera de productos y servicios del gigante norteamericano del comercio electrónico. 

 
  Con la llegada de Amazon, se avivan los vientos del cambio en el mundo de la distribución. Los nuevos formatos comerciales enfocados a la red de redes han llegado para quedarse y su uso se afianza cada vez más entre los consumidores. Las facilidades y oportunidades que ofrece Internet son innegables, pero hay que saber adaptarse y subirse a tiempo a este nuevo tren del comercio electrónico. Porque este nuevo escaparate al mundo también tiene sus exigencias -formatos más atractivos, servicios añadidos, mayor interactividad, etc.- y sus tiempos. El mundo virtual es un entorno en cambio constante, que exige una reinvención continua y grandes esfuerzos de innovación en las estrategias de comunicación con el consumidor.
 
  Internet es al mismo tiempo un reto y una oportunidad. Durante este año, hemos asistido a muchas iniciativas y proyectos por parte de este sector orientadas a mejorar su presencia y eficiencia en este apartado, pero la reacción del mundo empresarial ante la llegada de Amazon también ha puesto de manifiesto la desconfianza de algunas empresas, que sienten que pierden ventaja competitiva. 
 
  Aún así, el cambio nunca se detiene. Es el momento de ser inteligentes, renovarse y redefinir posiciones, de no intentar luchar contra el huracán y convertir este torbellino de cambios que supone la tranformación digital en un viento a favor, para izar las velas y poner rumbo hacia nuevos horizontes en el sector de la distribución, todavía por descubrir.