De vuelta de la montaña, la playa o el pueblo y aún con la resaca veraniega, septiembre comienza con la subida del IVA y la cesta de la compra no se queda al margen, muchos alimentos como la carne, el pescado, los aceites y los yogures son desde principios de mes, más caros.
Este año, la empinada cuesta de septiembre se presenta más escarpada que nunca. El sector de la distribución, en la mayoría de los casos, se ha estado
preparando durante el verano para paliar sus efectos. MERCADONA fue la primera en anunciar que asumiría el margen del impuesto en todos sus productos. EROSKI por su parte, anunció la bajada del precio en 1.500 de sus productos, que en alimentación afectarán a charcutería, congelados, yogures, postres lácteos y líquidos, durante los meses de septiembre y octubre. LIDL aplicará una rebaja simbólica del 21% en varios artículos de su catálogo y CARREFOUR mantendrá su campaña de no cobrar el impuesto a los mayores de 65 años.
Por otro lado, ALCAMPO se reitera en su lema de seguir siendo “los más
baratos”, y DIA ha insistido en su máxima “siempre ofrecer el mejor precio”;
con independencia de la subida impositiva. En definitiva el nuevo curso se enfrenta a la subida de impuestos, la prima de riesgo y el interés de la deuda; pendiente de las decisiones que tome el BCE (Banco Central Europeo).
Por su parte los consumidores verán afectado su bolsillo con el incremento
de precios en la cesta de la compra y los comerciantes el suyo, con el previsible
descenso del consumo.
Un horizonte incierto por cuestiones económicas, políticas o sociales; lo que
si es seguro es que tendremos un otoño bastante movidito.

