Las grandes asignaturas pendientes

La tan esperada recuperación económica no termina de alcanzar a los hogares españoles. Mientras los distribuidores comienzan a mostrar un cambio de tendencia en sus ventas y los fabricantes ponen su punto de mira en desarrollar nuevos productos con los que convencer al consumidor, éste ve como su renta per cápita sigue encadenando caídas consecutivas desde el inicio de la crisis, perdiendo hasta 8,6 puntos desde el año 2008, según datos de la consultora Bayclardcard.

 
En el presente número, ‘DQ’ repasa los últimos informes y estudios sobre los hábitos de consumo de los españoles, que señala los productos de alimentación como partida principal dentro de la cesta de la compra, con un aumento también en el apartado de productos frescos. Ésta es, sin duda, una de las grandes asignaturas pendientes de los grandes grupos distribuidores y uno de sus principales retos a corto y medio plazo dentro de su estrategia empresarial. ¿Cómo conseguir cambiar la percepción de los consumidores respecto a estos productos en estos establecimientos? La calidad y la excelencia en la atención al cliente son dos de las principales líneas de actuación para el sector.
 
Las empresas del sector han trabajado en este ámbito durante el pasado año, renovando y ampliando sus secciones dedicadas a productos frescos. El protagonismo de estos productos es otra de las premisas comunes para las empresas del sector durante el presente ejercicio. Junto a la formación de los empleados para ofrecer un mejor asesoramiento, muchos operadores optan también por renovar y modernizar sus establecimientos, poniendo especial atención en estas secciones, en su gran apuesta por los establecimientos de proximidad como nuevo modelo comercial.
 
Los fabricantes también tienen que superar esta contención en el consumo, destacando dos ámbitos. Primero, el desarrollo de productos innovadores, que aporten valor añadido y sean capaces de convencer al consumidor por encima del factor precio. Segundo, mejorando la relación con el sector de la distribución y sus marcas blancas. La presencia de estos nuevos productos en los lineales de las grandes cadenas de distribución es la primera condición para que estas innovaciones triunfen y amplían la libertad de elección del consumidor.