EL PATRIOTISMO DEL SIGLO XXI

La crisis está trayendo nuevas tendencias de mercado, y no solo el “low cost” y el auge de la marca de distribución. En estos tiempos difíciles está surgiendo una suerte de "nuevo patriotismo" que las empresas de gran consumo y los retailers han visto antes que nadie. 

En todas las crisis, las personas tienden a unirse y a solidarizarse con quienes tienen más cerca. Es la misma naturaleza quien actúa, tocándonos la "fibra sensible" y haciendo que unamos nuestros esfuerzos para salir adelante. Afortunadamente, este nuevo patriotismo -y quien dice patriotismo dice regionalismo, localismo...- no tiene tintes políticos, salvo en ciertos casos de nacionalismos autonómicos en los que no voy a entrar. Este patriotismo del siglo XXI está basado sobre todo en la solidaridad con los colectivos que lo están pasando mal y que son muchos.
 
Hace un par de semanas tuvo lugar la presentación de la nueva campaña de publicidad de Coca-Cola Iberia en apoyo a los bares. Nos llegó a lo más profundo a todos los presentes. Además de la magnífica labor de los publicistas -chapeau, como siempre- , fue esa llamada a la solidaridad la que nos impactó. Otro ejemplo: la campaña de publicidad que puso en marcha Campofrío estas Navidades para recordarnos que somos un país con mucho de lo que enorgullecernos. Su anuncio fue tema de conversación durante días en las redes sociales y fuera de ellas. ¿Desde cuándo un anuncio no tenía esa repercusión?
 
La gran distribución está haciendo un destacado esfuerzo en la promoción de los productos locales, que son al mismo tiempo un arma de marketing, de sostenibilidad y de solidaridad. Aunque es una tendencia más que inventada y que algunos países como Francia o Estados Unidos llevan muchas décadas practicando, en España tiene mucho de novedoso. 

El patriotismo vende y es bueno que lo haga, porque es una de las maneras de sobrellevar mejor la crisis y también ayuda a salir de ella. Así que bienvenido sea.