El verano ya está aquí, aunque este año parece que le ha costado decidirse, y como tal la profusión de terrazas y las ganas de salir a tomar algo.
Este verano va a ser clave para el canal horeca, tan castigado por la crisis desde hace años. Parece que por fin empieza a verse algo de mejora en la coyuntura económica, que repercutirá positivamente en la facturación de hoteles, restaurantes y cafeterías. Parece también que nos libramos de una nueva subida del IVA, aunque quizá del aumento en los impuestos especiales. Con todo, parece que la crisis nos está dando un ligero respiro, y qué mejor modo de celebrarlo que irnos de cañas.
Es muy reseñable además el esfuerzo que están realizando una parte de los restaurantes y cafeterías de nuestro país en modernizarse y ofrecer un valor añadido que antes quizá no era tan necesario para seguir llenando las terrazas y salas. No hay más que ver el éxito de programas de televisión como Master Chef o la demanda creciente de cursos de cocina profesional como los que ofrece la Escuela de Hostelería Gambrinus o Le Cordon Bleu para darse cuenta de que la cocina de alto nivel está de moda en España, y ya no sólo para las clases socialmente más favorecidas.
La cocina elaborada está de moda y los consumidores quieren, aparte de pasar un rato agradable fuera de su casa, conseguir “experiencias de consumo” cada vez que salen a comer fuera del hogar. Ahora que cada desembolso cuesta más esfuerzo, el cliente pide más. Y el hostelero lo sabe y lucha para ofrecérselo.
Espero que este verano suponga un respiro para el canal horeca y para todos nosotros, que los impuestos no suban y que podamos disfrutar de los menús estivales cada vez más sofisticados y de mejor calidad de nuestros establecimientos de hostelería.
Feliz verano.
