Con la llegada de la temporada estival, las agitadas aguas del sector de la distribución vuelven a su cauce, tras un primer semestre del año de intensa actividad. Tanto los resultados económicos presentados por las principales compañías referentes al último ejercicio fiscal 2016 como las conclusiones de numerosos estudios e informes sobre el sector del Gran Consumo coinciden en que el pasado año significó el despegue definitivo para este mercado, después de retomar la senda del crecimiento el pasado 2015. El último año nos ha mostrado ya incrementos de ventas e índices de crecimiento orgánico muy destacables, que han aportado gran dinamismo al mercado y ampliado la sala de ventas nacional. Una vez recuperadas de los principales estragos de la crisis económica, el sector ha realizado una apuesta general para mejorar la experiencia de compra de un cliente cada vez más difícil de convencer y, sobre todo, de mantener.
Esta primera mitad del año ha estado acompañada por una actualidad vibrante, con numerosas operaciones a tener en cuenta si se quiere comprender a fondo la profunda transformación que está viviendo el sector. La proliferación de nuevas enseñas ha sido otra de las tendencias destacadas de este primer semestre, convergiendo hacia un modelo centrado en los productos frescos y la alimentación saludable, con mayor atención al mundo gourmet y ecológico, cuyo diseño recuerda en muchas ocasiones a las tradicionales plazas de mercado. ¿Estamos hablando de una transformación en la que el sector vuelve de nuevo la mirada hacia sus orígenes? ¿Podemos enmarcar este proceso en un cambio global en los hábitos de vida y de consumo?
Después de meses tan ajetreados, la distribución podía sentirse satisfecha de llegar a esta época con los deberes hechos. Sin embargo, Amazon vuelve a sacudir el sector tras sus últimas operaciones para reforzar su infraestructura logística en el mercado español, preparando el camino para conquistar de forma contundente el campo de batalla del comercio online. Una noticia que dará mucho que reflexionar a los directivos de los grandes operadores del sector, obligados de nuevo a mover ficha ante el avance de la compañía de Seatle.
