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Alcampo introduce en sus tiendas un vinagre de manzana sin filtrar nacido en un caserío de Guipúzcoa

Desarrollado en circuito cerrado de producción, con el manzanal junto a la planta de producción

Alcampo ha incorporado a sus lineales un vinagre de manzana sin fi ltrar bajo su marca propia que, dentro de la gama diferenciada Cultivamos lo Bueno estará disponible en sus supermercados e hipermercados.

Este vinagre es elaborado por Astigarragako Ozpinak, productor ubicado en Astigarraga (Guipúzcoa), a partir de manzanas cultivadas en el propio territorio; de hecho, el manzanal está junto a la planta de elaboración del vinagre, asegurando un circuito cerrado de producción que permite no sólo reducir los desplazamientos de la materia prima sino asegurar un máximo control del producto.

La elaboración comienza con la selección de manzanas de sidra certifi cadas bajo la DO Euskal Sagardoa, que se transforman primero en sidra y posteriormente en vinagre mediante fermentación natural. Un vinagre con personalidad El resultado es un vinagre sin fi ltrar, que mantiene su aspecto naturalmente turbio y la presencia de la denominada “madre del vinagre”, característica de este tipo de elaboración.

En la cata destacan su aroma fresco, con notas de manzana fermentada, y el equilibrio entre sus matices afrutados y avinagrados. En boca presenta una acidez intensa pero equilibrada y un ligero toque frutal. Estas características lo convierten en un producto versátil en cocina, tanto para aliñar ensaladas y preparar vinagretas como para marinados, escabeches así como para acompañar verduras o carnes. “Astigarragako Ozpinak representa muy bien lo que buscamos con Cultivamos lo Bueno: productos con identidad, vinculados a un territorio y elaborados por productores que combinan conocimiento, tradición e innovación”, señala Rocío Mercado, responsable del proyecto Cultivamos lo Bueno de Alcampo.

Un vinagre que deja huella
Detrás del nuevo vinagre de Cultivamos lo Bueno está Satxa Zeberio, fundador y gerente de Astigarragako Ozpinak. Su historia comenzó hace casi 20 años, cuando decidió plantar los primeros manzanos en un caserío de Guipúzcoa.

Aquella iniciativa, nacida de su interés por la fermentación, se convirtió con el tiempo en una empresa especializada en vinagres que hoy cuenta con una capacidad de producción de 390.000 litros al año.

De aquellos primeros árboles a los lineales de Alcampo hay toda una historia que puede conocerse al completo en Huella, el blog de Alcampo creado para descubrir las historias de los productores que están detrás de sus productos.

Un vinagre que hace crecer la familia Cultivamos lo Bueno

Con la incorporación de este vinagre de manzana, Cultivamos lo Bueno suma un nuevo producto ligado a un territorio alcanzando ya las 296 referencias. La gama refl eja la apuesta de Alcampo por trabajar de la mano de productores, en su mayoría españoles, y hacerlo basándose en cuatro pilares: la satisfacción del consumidor, el respeto del medioambiente, el compromiso social y la viabilidad económica de los proyectos.