El entrenamiento invisible: las claves de la nutricionista Sara Vives y Mowi para que los corredores rindan más y se recuperen antes

• La alimentación es el «entrenamiento invisible» del corredor: determina cómo se rinde, cómo se recupera el músculo y cuánto se disfruta de cada kilómetro • Sara Vives desmonta dos mitos extendidos en el running y propone dos recetas con salmón MOWI pensadas para antes y después de la carrera

Cuando se piensa en mejorar como corredor, lo habitual es fijarse en el plan de entrenamiento, los kilómetros o las zapatillas. Sin embargo, hay un factor que a menudo queda en segundo plano y que es esencial para los corredores: la nutrición. Mowi, el mayor productor mundial de salmón de acuicultura, y la nutricionista Sara Vives (@purahealthyvida) ponen el foco en este aspecto y comparten sus claves para sacar el máximo partido a la alimentación antes, durante y después de correr.

Según explica Vives, cada nutriente cumple una función distinta en el rendimiento del corredor: los carbohidratos son la principal fuente de energía durante el ejercicio, ya que el organismo los almacena en el músculo y el hígado en forma de glucógeno, mientras que las proteínas y las grasas saludables intervienen en la reparación y el mantenimiento de los tejidos. Al correr, el organismo se somete a un doble estrés: se gasta glucógeno muscular y el impacto repetido genera pequeñas microrroturas en las fibras musculares.

Por eso, antes de entrenar recomienda priorizar carbohidratos de fácil digestión, como arroz, avena o boniato, y moderar grasas y fibra en las horas previas. Después, aplicar la «regla de las 2 R»: reponer el glucógeno con hidratos de carbono y reparar el músculo con proteína de alta calidad. Según la nutricionista, centrarse solo en reponer energía es un error habitual, ya que sin reparar el músculo el rendimiento se estanca.

Dos mitos del running

La nutricionista pone también el foco en dos creencias muy extendidas entre los corredores. La primera, que la noche antes de una carrera hay que darse un atracón de pasta. En realidad, una cena masiva dificulta la digestión, empeora el sueño y hace que uno se levante pesado. La carga de glucógeno se logra aumentando ligeramente los hidratos los días previos, de forma progresiva, y la cena anterior a la prueba debe combinar hidratos de calidad con una proteína suave y equilibrada.

La segunda, que para correr solo importan los carbohidratos y las grasas deben evitarse. Sara Vives recuerda que las grasas son esenciales y que lo importante es qué tipo se elige: las saturadas o ultraprocesadas no ayudan, mientras que las insaturadas, como los ácidos grasos Omega-3, forman parte de una dieta equilibrada.

El salmón, en la dieta del corredor

En este contexto, el salmón se presenta como un alimento de alta densidad nutricional que encaja de forma natural en la alimentación del deportista. Aporta proteína de alto valor biológico, con todos los aminoácidos esenciales y de fácil digestión; las proteínas contribuyen a conservar y aumentar la masa muscular. Es además fuente de Omega-3 EPA y DHA, que contribuyen al funcionamiento normal del corazón, y de vitaminas D y B12: la primera contribuye al mantenimiento de los huesos en condiciones normales y la segunda, al metabolismo energético normal y a la formación normal de glóbulos rojos.

A ello se suma la practicidad, clave en el día a día del deportista: un corte fresco, sin espinas ni escamas, se cocina en minutos en sartén u horno, y la gama MOWI Cocinado a Baja Temperatura está lista para consumir. Mowi elabora sus propios piensos para cuidar la alimentación del salmón desde el origen.

«Alimentarse bien no es comer menos ni comer aburrido; es dar al cuerpo el combustible y los nutrientes de calidad que necesita para disfrutar de cada día y de cada objetivo. Cuidar y entender lo que ponemos en el plato es el mejor entrenamiento invisible», resume Sara Vives, nutricionista y colaboradora de Mowi.